Las estimaciones de los costos del huracán Katrina ascenderían a 200 millones de dólares, cerca de lo gastado en cuatro años de combates en Irak y Afganistán.
Así, según revelaron, una tormenta podría terminar costando casi lo mismo que dos guerras.
Aunque las estimaciones de los costos del huracán Katrina son muy imprecisas, es seguro que trepen a 200 mil millones de dólares en las próximas semanas. La cifra total podría aproximarse a los más de 300 mil millones de dólares gastados en cuatro años de combates en Afganistán e Irak.
Por otra parte, y a cuatro años del atentado contra las Torres Gemelas, en 2001, el director de seguridad interior de esta ciudad costera de Luisiana, Terry Ebbert, dijo que "el número de cadáveres encontrados es por el momento inferior a las terribles estimaciones de 10 mil muertos", cifra que, igualmente superará ampliamente a los 2.500 que perdieron la vida en el World Trade Center.
Hasta el momento, los muertos confirmados en Nueva Orleáns ascendían a 118. Mientras, el último dato en Mississippi era de 204 muertos, según Sandra Raffiald, vocera de la agencia de ese Estado para situaciones de urgencia.
El balance provisorio oficial para los cuatro Estados golpeados por el huracán el pasado 29 de agosto -Luisiana, Mississippi, Alabama, y Florida- ascendía ayer a 329 muertos.
Los analistas independientes y del gobierno coinciden en que los 62 mil millones de dólares que Washington gastó hasta ahora son sólo los primeros fondos destinados.
"No puedo dar una cifra del costo", dijo el vicepresidente Dick Cheney el jueves al visitar los estados castigados por la tormenta.
El gobierno no enfrentó nunca antes un desastre de esta magnitud: casi 145 mil kilómetros cuadrados de la costa del Golfo de México afectados, con cientos de miles de personas desplazadas y toda un área metropolitana bajo el agua.
En 1992, la devastación del huracán Andrew en la Florida y Luisiana costó unos 35 mil millones de dólares. Para el terremoto de 6,7 grados en el área Northridge de Los Angeles en 1994, fue de 15 mil millones a 20 mil millones de dólares.
Miembros de la delegación del congreso de Luisiana sostienen que podría costar unos 100 mil millones de dólares sólo en Nueva Orleáns.
Refiriéndose a la cifra total, G. William Hoagland, el consejero de presupuesto más importante del líder de la mayoría del Senado Bill Frist dijo: "Estamos obviamente por encima de los 100 mil millones de dólares. Lo que no sé es cuánto más".
Mientras la Cámara de Representantes aprobaba el segundo pedido de fondos realizado por el mandatario George W. Bush, el presidente del Comité de Apropiaciones vaticinó que los legisladores repetirán el esfuerzo en pocas semanas.
Las compañías de seguro atendieron antes los daños causados por los vientos de huracanes, pero no el impacto en los edificios y carreteras de toda una ciudad sumergida durante semanas bajo el agua.
"No tenemos mucha experiencia con toda un área metropolitana inundada", dijo Rade Musulin, un especialista de la oficina de agricultura de la Florida.
Entre las preguntas que aún no tienen respuesta se encuentran qué se reconstruirá y quién realizará las tareas, por cuánto tiempo se brindará asistencia a la población, y cuánto dinero aportará el gobierno federal.
Las casas, diques e incluso dos nuevos sistemas de trenes livianos en Nueva Orleáns deberán ser reparados o arrasados.
Robert Lichter, un estadista que estudia el uso de estadísticas incorrectas en la política pública, advirtió que es mejor no guiarse demasiado de las cifras iniciales.
"Hay que asumir que todas las estimaciones tienen un interés propio y todas son demasiado bajas", dijo Lichter, especialmente las que salen de Washington. "El gobierno es como un contratista, hay que triplicar cualquier cifra que diga".
La conmemoración del cuarto aniversario de los atentados del 11-S tendrá mañana en Nueva York la solemnidad y sencillez de los últimos años, aunque esta vez será difícil olvidar otra tragedia más presente: la del huracán Katrina.
Las autoridades neoyorquinos diseñaron para mañana una ceremonia similar a la de aniversarios anteriores y también se guardarán momentos de silencio coincidiendo con los ataques de los dos aviones secuestrados por terroristas y el posterior colapso de las Torres Gemelas.
Familiares de las víctimas leerán un año más, con solemnidad y emoción, los nombres de los 2.749 fallecidos y, al anochecer, dos potentes haces de luz -lo que se ha denominado "Tribute in Light"- que se proyectan al cielo evocarán a los rascacielos gemelos que el terrorismo cercenó del horizonte neoyorquino.
La conmemoración de este año se ve solapada por otra tragedia, de consecuencias humanas y económicas difíciles aún de calcular, que es la causada por el huracán Katrina en el sur del país y que acapara en estos momentos la atención de la opinión pública norteamericana.