Hace ya varios años que la ?cultura gym? se instaló en el país como un fenómeno social vinculado con el cuidado de la imagen y la estética. De allí que cada vez más locales de tamaño relativamente grande fueron acondicionados con espejos, aparatos de gimnasia, bicicletas fijas y un cartel de ?gimnasio?, y así comenzaban a andar. Pero una vez pasada la moda quedaron sólo quienes encararon seriamente el negocio.
Es el caso de Megatlon. Esta cadena de gimnasios, que cuenta actualmente con catorce locales con marca propia, más dos que gerencia (Ateneo de la Juventud y Racing) -todos en la Capital Federal-, abrirá ahora nuevos locales en el Gran Buenos Aires.
El primero en inaugurar será en la localidad de Martínez, partido de San Isidro. Este local les llevará una inversión de u$s800.000 y abrirá entre agosto y septiembre próximo.
Además están viendo alguna zona estratégica de Pilar para comenzar a trabajar en el segundo centro fuera de Capital Federal.
Megatlon cuenta en la actualidad con 40.000 socios (entre los locales propios y los que gerencia) que están divididos en dos categorías, los VIP, que pueden utilizar con el carné cualquier centro de la compañía, y los socios comunes que están habilitados a usar todos los gimnasios a excepción de los de Alto Palermo, Belgrano, La Imprenta, Caballito II y Recoleta.
Los más caros abonan una cuota mensual de $80 y los que no utilizan los locales ?platino? pagan $60 por mes.
La red de clubes emplea a casi 800 personas de las cuales cerca de 70% son profesores de educación física.
Federal
Gracias a la marca que supieron imponer en materia de gimnasios, a partir de fines de este año o principios del 2006 comenzarán a dar franquicias para el interior del país. Ya tienen varios pedidos pero aún no llegaron a acordar, aseguran.
?Es que quien quiera tener una franquicia de Megatlon deberá invertir una suma ?considerable? - aproximadamente u$s500.000- no por nuestro fee, que es relativamente bajo, sino porque para tener nuestra marca somos exigentes a la hora del equipamiento?, advierte Javier Petit de Meurville, gerente de marketing de la firma. ?Tienen que tener la calidad que nosotros brindamos en todos nuestros centros?, remarcó en el diálogo con Infobae.
Además, ?como el gimnasio más pequeño con el que cuenta la red es de 1.500 m2, quien tome la franquicia deberá contar con un salón no menor a esas dimensiones?.
Petit confía que ?la cultura gym? aún tiene campo para crecer. ?Pasó de un concepto estético a instrumento para prevenir enfermedades?, recuerda, citando lo comunicado por la Organización Mundial de la Salud.