CVC será la encargada de conseguir la financiación para la compra de la filial de Shell, Shell Gas, valorada en unos 2.500 millones de euros (u$s50 millones), mientras que Repsol YPF aportaría su filial de gas butano, cuyo precio alcanzaría los 2.100 millones (u$s2.730 millones), según revela hoy el diario español Expansión.
Si la compra se materializa, Repsol Butano se fusionaría con Shell Gas, lo que convertiría a la compañía hispano-argentina en la mayor del mundo por volumen de ventas de este tipo de gas.
La nueva empresa fruto de la fusión, estaría valorada en unos 4.600 millones (u$s5.980 millones), con un volumen de ventas de gas butano de 7,3 millones de toneladas.
CVC, que aportaría la mayor parte del capital a la operación, se convertiría en el principal accionista de la nueva empresa, mientras que la petrolera hispano-argentina se reservaría la gestión y una opción de compra de la participación del fondo de inversión.
La puja por los activos de gas de Shell se alargaría hasta final de año y a ella podrían concurrir también la petrolera francesa Total y Primagaz.
La elección de CVC por parte de Repsol se ha hecho después de descartar las propuestas de otras firmas de inversión como Apax, Permira o Charterhouse.