El potentado árabe, identificado como Mahmoud al-Abar, visitó Israel la semana pasada y se entrevistó con el primer ministro israelí, Ariel Sharon, en Jerusalén, informó anoche el Canal 2 de la televisión israelí.
Según la fuente, el multimillonario pertenece a uno de los países de los Emiratos Arabes Unidos y le ofreció al primer ministro la compra de viviendas e invernaderos que evacuarán los colonos cuando se lleve a cabo la evacuación de Gaza y del norte de Cisjordania.
Al-Abar, de origen palestino, posee una constructora valorada en 7.000 millones de dólares con sede en los Emiratos y ha ofrecido a Israel 56 millones de dólares a cambio de 56 kilómetros cuadrados de tierras agrícolas junto a la costa, 12 factorías, 2.000 viviendas y 20 pozos de agua.
El empresario no ha recibido aún la respuesta de Israel, según el Canal 2, posiblemente porque semejante transacción debe contar también con la aprobación del Gobierno palestino.
Israel busca desde hace meses a un posible comprador para esas propiedades, y ha llegado a pedir al Banco Mundial que se haga cargo de ellas para su posterior traspaso a los palestinos, dentro de un plan general de desarrollo para Gaza.
Sin embargo, el Banco Mundial se ha negado porque sus estatutos le prohíben ayudar a un país con el nivel de desarrollo de Israel, alentando a Sharon a efectuarla de forma directa con la ANP.
Israel estudia aún qué hacer con los bienes inmuebles e invernaderos, y el viceprimer ministro Simón Peres dijo la semana pasada, en un encuentro con diplomáticos de 24 países de la Unión Europea, que no le gustaría ver destruidas esas propiedades cuando pueden ayudar al desarrollo de los palestinos de Gaza.
El Gobierno israelí también desea emplear la suma que consiga de una posible venta para financiar la evacuación, que sólo en compensaciones a los colonos costará al contribuyente israelí 708 millones de euros.
A preparar el terreno
Israel ha suspendido ayer su política de demolición de casas de "terroristas" palestinos, tras las recomendaciones en ese sentido que hizo un comité militar designado por el ministro de Defensa, Shaul Mofaz.
La decisión afectará únicamente a la política de demoliciones que se efectúa con carácter disuasorio, y no a las de "carácter táctico" en diversas partes de Gaza.
Israel instauró las demoliciones de viviendas familiares de suicidas y otros atacantes palestinos en el verano de 2002, en un intento de frenar los atentados en su territorio, y desde entonces ha demolido 270 casas, la mayoría en Cisjordania.