"Tengo el sueño de ganar en el Buenos Aires y sólo me falta un paso", había dicho Gastón Gaudio en su último contacto con la prensa. Y el domingo cumplió su sueño desde la solidez de su derecha, una muñeca fenomenal para cambiar el rumbo de una pelota complicada y la exquisitez de su revés.
Gaudio, campeón de Roland Garros, tuvo su merecido premio ante un Buenos Aires Lawn Tennis Club repleto. Le ganó al cordobés Mariano Puerta por 6-4 y 6-4 en una hora y 32 minutos de un partido de tenis que fue parejo, pero de bajo nivel técnico.
Así, Gaudio sumó un invicto de 10 encuentros que intentará estirar desde el martes en Costa do Sauipe en Brasil. Y también logró su quinto título de ATP (Barcelona y Mallorca en 2002; Roland Garros el año último y Viña del Mar hace una semana). Fue el título
161 de ATP para la Argentina.
Durante el primer set se vio un Gaudio más sólido en cuanto a sus golpes de fondo, que iban lastimando de a poco a su rival, quien a medida que pasaban bolas sobre la red iba perdiendo la posibilidad de tomar la iniciativa. El campeón de Francia quebró de
arranque (para 3-2) y mantuvo su saque para quedarse con el primer parcial.
Ya en el segundo set, el ganador empezó con algunas dudas y Puerta tuvo sus chances para quebrarlo (dos, en un segundo y largo game) pero no consiguió capitalizarlas. A pesar de mostrarse fastidioso, Gaudio jugó bien los puntos importantes de la mano de un drive cada vez más sólido y un revés que cuando lo necesitó funcionó a la perfección.
Puerta, por su parte, no encontró por donde entrarle ya que si le jugaba sobre el drive, Gastón se la cruzaba sobre su revés y si le cargaba el juego sobre el revés venían misiles tanto paralelos como cruzados.
Para sellar su décima victoria consecutiva, el Rey de Roland Garros se puso match point con un revés paralelo "Made in Gaudio" y enseguida sacó de la galera un saque sobre el fleje que automáticamente se convirtió en ace, lo que provocó la "caída" sobre el polvo de ladrillo, con los brazos bien abiertos y la sonrisa bien amplia.
Después recibió el aplausos-ovación de los seis mil espectadores. Recibió su copa. Y se sacó "la" foto con Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini. Sueño cumplido.