Los boliches porteños, que no funcionan desde que se produjo la tragedia en República Cromañón, podrían este miércoles volver a abrir, tras la difusión de las nuevas medidas de seguridad que se aplicarán a la actividad.
Para esto se estableció una serie de normas nuevas que deberán cumplir los dueños de los locales bailables, además de reempadronarse. Entre las nuevas determinaciones que se incorporarán en este sector, los boliches tendrán que cumplir con mayores exigencias, entre ellas la inscripción obligatoria en un registro especial.
Después de que se cumpla con esa exigencia, los inspectores de la Ciudad irán a controlar a cada uno de los locales y, a partir de ello, se determinará si están en condiciones de reabrir sus puertas, según se informó.
Las medidas fueron adelantadas por el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, y el secretario de Seguridad, Juan José Alvarez. a poco más de un mes de ocurrida la tragedia que terminó con la muerte de 192 personas.
Durante los primeros días de la semana próxima, entre martes y miércoles, las medidas que están siendo estudiadas en el Gobierno de la Ciudad serán plasmadas en un decreto de necesidad y urgencia, que posteriormente deberá ser ratificado por la Legislatura, se señaló.
La intención del Ejecutivo de la Ciudad es que las nuevas normas no sólo sean aplicables a los boliches bailables, sino también a "cualquier lugar en el que circunstancialmente se organice un baile, como el salón de un club", según lo señalado por Ibarra en declaraciones a la prensa.
Después de la tragedia que se produjo en República Cromañón, los boliches de la ciudad de Buenos Aires fueron cerrados preventivamente, y en los primeros días de enero pasado Ibarra firmó un decreto en el que impuso una serie de requisitos para la reapertura de los locales.
Entre esos requisitos figura que deben tener el certificado de Bomberos expedido en 2005, seguro de responsabilidad civil y presentación de un plan de evacuación.
La iniciativa que plantea poner en marcha el Gobierno porteño, adelantada por Ibarra y Alvarez, apunta a que en los boliches se permita el ingreso de "dos personas por cada metro cuadrado de superficie del local", lo cual duplica la capacidad permitida actualmente.
Sin embargo, a eso se sumará que en los boliches se exigirá la presencia "de uno o más bomberos y de uno o más médicos" según la capacidad del local.
También se indicó que por el momento se va a mantener la prohibición total de que en los lugares bailables cerrados se hagan recitales, como el que se estaba llevando a cabo la noche de la tragedia en República Cromañón, donde estaba tocando la banda Callejeros.