Los beneficios del té verde

Además de ofrecer múltiples beneficios para la salud y de ser recomendado para acompañar dietas, se está imponiendo en los circuitos top de la cocina como trago frío y como cálido digestivo

Sentirse bien es la clave de esta infusión. Es un verdadero aliado en tratamientos anti age, prevención de cierto tipo de enfermedades y un excelente complemento vitamínico que ayuda a equilibrar el organismo.

De acuerdo a las últimas investigaciones médicas, los especialistas recomiendan el consumo de, al menos, dos tazas por día. A su efectivo poder antioxidante se le suman las características naturales de su procesamiento que lo transforman en un excelente aliado de nuestro organismo.

En la Argentina ya es utilizado para prevenir caries y reducir riesgos cardiovasculares. Cosmetólogos y dermatólogos lo indican para retardar el envejecimiento de la piel aprovechando sus cualidades rejuvenecedoras. A estos beneficios se suman sus propiedades diuréticas y un importante poder de reducción del colesterol malo, lo que hace que nutricionistas y clínicos también lo recomienden.

Y quizás una de las características más humanitarias de esta infusión milenaria está vinculada a la prevención de ciertos tipos de cáncer.

Antioxidante y antitumoral
Las propiedades medicinales se deben en parte a las virtudes propias de la planta, aunque también a su tipo de elaboración. Gracias a que no pasa por el proceso de fermentación como el té negro es que conserva más vitaminas y posee mayor contenido de polifenoles que le otorgan un gran poder antioxidante.
Las defensas antioxidantes son indispensables para preservar la salud, ya que neutralizan la acción dañina de un tipo de moléculas o átomos químicamente inestables, llamados radicales libres. Los polifenoles -en particular los flavonoides-, están presentes en el té verde y son las sustancias con más efectos antioxidantes y antitumorales que existen.

Se recomienda el consumo de té verde a pacientes que sufren distintos tipos de cáncer, una enfermedad oxidativa. Por otra parte, el té verde también ayuda a la prevención de la osteoporosis, una enfermedad ósea muy común en la población de la tercera edad.

En dietas y como anti-age
El Té Verde es un fiel compañero en la difícil tarea de llevar adelante cualquier tipo de dietas. No sólo porque tiene un contenido muy bajo de calorías, sino porque consumido en pequeñas cantidades quita el apetito y otorga energía.
Por eso es muy recomendado al inicio de las dietas, ya que su tanino ejerce una acción durable sobre la eliminación de grasas y toxinas. Y aprovechando sus atributos diuréticos, también ayuda a eliminar líquidos.

En el ámbito de la cosmética
Desde hace años se utiliza como un componente anti-age, tanto en cremas reconstituyentes de la piel como en productos que relajan y acercan al bienestar. "Sus efectos antioxidantes atacan los radicales libres (principales responsables del envejecimiento). Además, es un poderoso antiinflamatorio. Por eso se lo utiliza para la composición de cremas del contorno de ojos", dice el dermatólogo Alejandro Cordero, jefe del sector de Cosmiatría del Hospital de Clínicas desde hace más de 20 años.
La piel es un reflejo de todo lo que pasa por dentro. Por eso, consumir antioxidantes ayuda a mejorarla. Para el especialista, el té verde posee un ?importante efecto rejuvenecedor?, dado que regenera el colágeno de la piel que se va deteriorando y desgastando con el correr de los años.

Rico en vitaminas y minerales
Dos tazas de té verde por día son suficientes para disminuir el índice de colesterol en la sangre y ejercer una acción preventiva contra enfermedades cardiovasculares. Su riqueza en vitaminas lo convierte en un aliado natural de la salud.
- Vitamina ?A?: ejerce un efecto protector sobre las mucosas y el sistema cardiovascular reduciendo la oxidación del colesterol LDL, causante de la arterioesclerosis.
- Vitamina ?B2?: ayuda a mantener la piel sana, así como el cabello y las uñas, siendo muy beneficiosa para la vista ya que alivia la fatiga ocular.
- Vitamina ?C?: interviene en los procesos oxidativos preservando a las células del organismo, al tiempo que evita la oxidación de las vitaminas A y E, prolongando su efectividad.
- Vitamina ?E?: evita la oxidación producida por los radicales libres, manteniendo la integridad de la membrana celular.

Otra de sus grandes virtudes es la variedad de minerales que contiene: calcio, cromo, manganeso, magnesio, hierro, cobre, zinc, molibdeno, sodio, fósforo, cobalto, estroncio, níquel, potasio, aluminio, flúor y selenio, entre otros. Ayudan a prevenir enfermedades crónicas que dependen de la mala combustión del oxígeno.

Se le atribuye al té verde la virtud de proteger al corazón cuando sufre procesos vinculados con el envejecimiento celular. Al generarse mala oxidación, las células no pueden funcionar. Con el aporte de los minerales que contiene el té verde, las células logran un buen desarrollo y no se enferman.

Aliado en la prevención de caries
Como respuesta a la presencia de estas bacterias se generan procesos inflamatorios. La presidenta del Comité de Odontología de la Asociación Médica Argentina, Dra. Hilda Rivas, atribuye al té verde un alto contenido en fluoruros que colaboran para reducir la población de determinados microorganismos que causan la caries y el mal aliento (halitosis).
Los antioxidantes juegan un papel muy importante como inhibidores de la oncogénesis. Y colaboran en la disminución del riesgo de padecer distintos tipos de cáncer, como el buco faríngeo, el de esófago, colon, mama, próstata, pulmones, páncreas y piel. Por otra parte, los antioxidantes y polifenoles presentes en el té verde le otorgan un importante poder antiinflamatorio que interviene para producir mejorías en enfermedades como la artritis y los cólicos intestinales.

Té verde versus Alzheimer
Basada en uno de los últimos estudios realizados en la Universidad de Newcastle, Inglaterra, la doctora Susana Gutt, nutricionista del Hospital Italiano, señala que el té verde incide en la protección del Alzheimer. ?Aunque no sea una cura para este mal que deteriora el cerebro, los científicos británicos demostraron que al menos una taza regular de té al día puede retardar el desarrollo de la enfermedad que nubla la memoria?, comenta Gutt y agrega que la acción del té verde inhibe la actividad de enzimas vinculadas al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer (acetilcolinesterasa, que degrada el neurotransmisor acetilcolina).

Digestivo, aromático y refrescante
Existen muchas variedades de té verde, muy tradicionales en China y Japón. TARAGUI, presenta en el mercado, dos de las más consumidas en todo el mundo: Sencha (muy popular en Japón) y Jasmine, una mezcla típica de esta infusión con pétalos de jazmín.

Relacionado con la cultura oriental, en la Argentina se está imponiendo en la cocina gourmet. Varios restaurantes de moda ya lo incluyen en sus menúes y lo recomiendan para finalizar almuerzos y cenas. Entre sus recetas preferidas para el verano, invitan a aprovechar el té verde helado en distintas variantes: con hojas de menta fresca, gotas de jugo de naranja o trocitos de durazno natural. ?Cuando se enfría se pone más fuerte, lo mejor es hacerlo bien suave?, aconseja.

Otro de sus atributos, muy difundido desde la estética perfumista, es su inconfundible aroma, que lo torna tan especial y lo diferencia del resto de las infusiones, sobre todo del té negro tradicional. Para el especialista en este campo tan distinguido, el profesional Bernardo Conti, el ?olor verde? se relaciona directamente con el pasto. Naturaleza pura, entonces, al servicio de la energía.

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