La ópera-tango "María de Buenos Aires", de Astor Piazzolla, comenzó su exitosa andadura por los barrios de Berlín, tras ser aclamada la noche del domingo en una producción dirigida por la argentina Marta Carrizo, con coreografía de su compatriota Erica Freyer.
"Estoy emocionada y me siento muy alentada por el enorme interés que ha despertado la obra en Berlín", dijo a la agencia AFP Carrizo, ex soprano del Teatro Colón de Buenos Aires y de la Opera de Sarrebrueck (suroeste de Alemania), quien puso en escena una versión fidelísima de la "operita" estrenada en 1968 por Piazzolla en la capital argentina (con excelente traducción simultánea al alemán).
La pieza, que relata la vida, muerte y resurrección de "una mujer de la vida" en los bajos fondos porteños, con música del célebre compositor y bandoneonista argentino (fallecido en 1992) y textos del uruguayo Horacio Ferrer, fue representada en la alcaldía del distrito berlinés de Friedenau, con lleno total de público y entradas agotadas.
Paradójicamente y al igual que sus autores (Piazzolla nacido en Mar del Plata y Ferrer en Montevideo), quienes asumieron con éxito el enorme desafío de llevar a escena esta difícil pieza tampoco son de Buenos Aires (Carrizo es de la provincia de Tucumán y Freyer de Córdoba).
Carrizo, al frente de una compañía internacional del denominado "Off-Berlin" (sin subvenciones estatales) llevará la próxima semana "María de Buenos Aires" al distrito berlinés de Lichterfelde, el barrio en el que allá por 1881, cuando el tango daba sus primeros pasos en la capital argentina, hacía su debut el primer tranvía eléctrico del mundo (fabricado por la empresa alemana Siemens).
"Hemos tratado de despojar a María de su antifaz y de mostrarla con su verdadero rostro, una mujer sumida en el ejercicio de la prostitución, quebrada, rota, en su alma sensible", dijo a la AFP Freyer, bailarina y coreógrafa de ballet moderno y directora de una academia ("Azúcar") de tango y danzas latinoamericanas en Berlín.
Contrariamente a la puesta en escena de su estreno europeo en Tourcoing (Francia) en 1987, que tanto desencantó a Piazzolla en aquel entonces, la versión de Carrizo, con la soprano mexicana Erica Rojo en el papel de María y del argentino Miguel Angel Paez Di Benedetto en el del duende de la noche porteña, muestra un apego estricto a la partitura y el guión originales.
Carrizo adaptó, con un esmero encomiable, y valiéndose de elementos escenográficos minimalistas, la difícil dramaturgia de la obra a los requerimientos de la música y el texto prescritos por el compositor y su guionista, dando un giro de 180 grados a lo conocido hasta ahora en Europa.
La interpretación musical estuvo a cargo de un octeto internacional de músicos, en su mayoría jóvenes y egresados de conservatorios europeos, entre los que se destacaron la flautista alemana Oggi Enderlein, el acordeonista polaco Krzysztof Rudolwski y la violinista japonesa Mika Yonezawa.