Marcelo Bielsa presentó su dimisión como seleccionador argentino dos semanas después de haber conseguido la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Atenas con el equipo albiceleste. El entrenador tenía contrato hasta el Mundial 2006.
"Si el resultado ha logrado que proporcionemos felicidad, está bien. Me quedó una sensación de injusticia por no haber ganado la Copa América, porque el equipo fue el mejor y la verdad que merecía el título", dijo Bielsa hace dos semanas, al llegar a Buenos Aires tras la victoria en Atenas.
Poco antes de disputarse la Copa América, el hermano de Bielsa, Rafael, ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, anunció que si el entrenador no ganaba este torneo, renunciaría. El presidente de la Asocición de Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona, comentó sobre la dimisión de Bielsa que la selección de su país "tiene una base importante, que son los jugadores".
"Siempre se han hecho cambios, algunos para mejor y otros para peor. Trataremos de que sea para mejor", comentó el dirigente. Grondona opinó que la renuncia de Bielsa podría deberse a "un desgaste general" y señaló que "después de tanto tiempo de trabajo las energías muchas veces no sobran Afortunadamente, no es la AFA la que ha tomado una decisión para cortar un ciclo".
En los últimos 30 años, en los que Argentina ganó dos Copas del Mundo, es la primera vez que un seleccionador deja su cargo a la mitad del camino hacia un Mundial. Pese al fracaso de la selección argentina en el Mundial de Corea y Japón 2002, en la que quedó eliminada en la primera fase, Grondona renovó el contrato de Bielsa hasta el final de las eliminatorias del Mundial de Alemania 2006.