La artista, que llegará procedente de Portugal, permanecerá durante cinco días en Israel, donde participará con representantes de 22 países de los actos y las visitas que organizó el Centro Mundial de Cábala con sede en Los Angeles, Estados Unidos.
Según la tradición, el patriarca bíblico Abraham escribió el libro básico de Cábala, que algunos consideran es una ciencia, y que sus enseñanzas fueron transmitidas oralmente.
Madonna se alojará en la suite de la planta 24 de un hotel de Tel Aviv que albergó al ex presidente estadounidense, Bill Clinton, durante una visita a esta zona. Su precio es de 2.000 dólares diarios, desayuno incluido.
El ministro de Turismo y Seguridad Interior de Israel, Gideón Ezra, ha ordenado medidas especiales de seguridad para protegerla, y le obsequiará una moneda del Imperio Bizantino hallada en Tierra Santa.
"La Cábala es expresión de la sabiduría universal y una concepción de la vida que precede a todas las religiones", según Saúl Yudkevich, director de una de las cuatro filiales israelíes, cuyos mil miembros serán anfitriones de los visitantes durante un simposio que se celebrará el próximo domingo.
Más de tres millones y medio de personas han seguido cursos de Cábala en todo el mundo, añadió Yudkevich. Los cabalistas del exterior visitarán las ciudades sagradas de Safed, donde residieron los grandes maestros de la antigüedad, y de Tiberíades, en Galilea, además de la de Jerusalén.
El fundador de un instituto estadounidense que investiga las sectas en ese país, Rick Ross, dijo que Madonna y otros personajes famosos "han hecho millonaria a una familia que domina el movimiento cabalista", en alusión al rabino Philip Shraga Berg, director del Centro de Los Angeles, un ex agente de seguros de Brooklyn.
Con la cantante, que asiste a los cursos con otras personalidades de la farándula, tiene previsto llegar la diseñadora de modas Donna Karan, dijeron los organizadores.