Quiere recuperar a su décimo hijo dado en adopción

El miércoles próximo será un día clave para Claudia Natividad Cherunga, la misionera que deberá ratificar o rectificar parte de una declaración hecha ante el Juzgado de Familia 2

Todo comenzó meses antes, cuando un abogado llegó hasta la casa de la mujer, situada en el alejado barrio Los Patitos, sabiendo que ésta había expresado su voluntad de entregar el bebé que esperaba. ?Se lo dije a un hombre que trabaja en el campo de enfrente?, confirmó. Pero aunque negó haber recibido dinero, sí afirmó que se siente ?estafada? y que fue obligada a mentir en el Juzgado de Familia 2.

?Tuve que decir que el chico no tenía padre, que vivía sola y sin nada para mantenerlo?, aseguró. En realidad, el bebé nacido el 1 de julio sí tiene padre, reconoció Cherunga. También que, a pesar de estar desocupado, vive junto a ella y otros nueve hijos, de entre tres y catorce años.

?Tengo uno de tres, otro de cuatro, otro de cinco, dos de siete pues son mellizos, otro de ocho, de diez, de doce y de catorce el mayor... El último fue el número diez...?, especificó.

La mujer confundió a los periodistas con un ofrecimiento de dinero por otro de sus hijos. Pasado ese momento se animó a relatar que, seis días después del alumbramiento (en el hospital Ramón Madariaga), tuvo que viajar a Buenos Aires en colectivo. Allí, en una terminal de ómnibus, entregó su bebé a la pareja, ?que es de Olavarría o algo así?.

De acuerdo con la mujer, hubo un segundo encuentro con el matrimonio, esta vez en el Juzgado de Familia de Posadas, donde declaró lo que ahora planea rectificar. También que después acompañó a la pareja hasta pasar un control de Gendarmería, sobre la ruta 12.

El deseo de contar toda la verdad surgió porque, en sus palabras aunque sin precisar el porqué, le ?mintieron? y se sintió ?mal?. Por ello recurrió al responsable de una guardería situada en el barrio Sur Argentino, según dijo, donde comenzaron a asesorarla para iniciar el rescate del bebé.

El caso de Cherunga se conoció a partir del miedo y la preocupación de los habitantes del barrio Los Patitos, ubicado en la zona de San Isidro, quienes advirtieron sobre la presencia de ?gente extraña?en el sector, en los últimos tiempos. ?Gente que entra con autos de vidrios polarizados, que no sabemos quiénes son ni adónde van?, según los misioneros del hogar Juan Diego.

Cabe acotar que es el segundo caso en que un bebé del lugar es entregado en circunstancias poco claras.

Los Patitos es un asentamiento muy humilde, con graves problemáticas sociales, entre las cuales se cuenta un gran número de adolescentes embarazadas.

La asistencia de los organismos estatales comenzó a llegar hace unos pocos meses, recordaron los vecinos. "El problema es que no sólo hay pobreza material sino cultural, porque la gente no sabe si está bien o mal entregar a sus hijos. Después los extrañan cuando lo hacen... Es algo que ocurre constantemente en toda la zona?, indicaron en el hogar Juan Diego.

Otra habitante del lugar, quien salió al cruce de los periodistas de este diario para expresar su preocupación y pidió reserva de su nombre, afirmó que ?los comentarios dicen que Cherunga habría recibido 250 pesos?, como así que ?habría acompañado a los padres de la criatura hasta después de El Arco?, hecho que Cherunga confirmó minutos después.

La misma vecina aseguró que su nuera recibió una propuesta ?de un gitano llamado Marcos?, para comprar niñas. ?Le vamos a pagar 1400 pesos si es blanca. Y 1000 si es morocha, le dijeron?. Como así que ?tenían un prostíbulo en Rosario, por si quería ir a trabajar?.

La versión de los 250 pesos también fue escuchada en el comedor del barrio. Y en el mismo lugar, la abuela de la otra niña dada en adopción, Isabel Sequeira, recordó que su nieta aún no fue recuperada.

?El 26 va a ser un mes que se la llevaron. Prometieron casa y un plan Jefes de Familia pero nada se cumplió?, recordó. Beatriz García, responsable del comedor, aprovechó el diálogo para destacar la necesidad de techar el lugar donde unos 70 niños concurren día a día y sirve para aliviar la misma situación que, en muchas ocasiones, desencadena las decisiones tomadas por Cherunga y Sequeira.

El viernes 30 de julio, Susana Sequeira (19) -quien también reside en el barrio Los Patitos- confió a periodistas que dos hombres, conocidos por ella como Marco y Miño, la obligaron a entregar a su hija de seis meses a un matrimonio de Buenos Aires.

La joven explicó que deseaba entregar su beba, pero a personas que ella conociera. Como no fue así ?volví por ella, pero me dijeron que ya no me podía echar atrás?, relató.

El abogado Juan Carlos Arrechea, quien tramita la guarda para los padres adoptivos, aseguró que Susana vive en una situación de promiscuidad y abusos, por lo cual no es conveniente que la beba vuelva con ella. Como así que la joven llegó a su estudio acompañada por su madre, ?un tal Marcos y sé que vino un hombre de apellido Miño?, reconoció, pero acotó que no los conocía.

?Ella en ningún momento vino presionada ni nada, vino contenta, muy contenta de poder sacarse un problema de encima?, añadió. Susana recurrió a la titular de la línea 102, Gloria Báez, quien reclamó la restitución de la beba. Aunque el abogado puntualizó que deben protegerse los derechos de la niña. ?Si es cierto que el padre abusa de ella y de las hermanitas, ¿qué futuro tiene esta beba? La chica no es coherente en un ciento por ciento, no está equilibrada y cambia de un día a otro y cambia bruscamente?, remarcó.

La beba era la hija número ocho de Susana. Y los trámites emprendidos aún no han tenido éxito, confirmó la madre de la joven, Isabel Sequeira.

Read more!