Con un doble agónico a dos décimas del final de Emanuel Ginóbili, el seleccionado argentino de basquetbol ganó ayer en su presentación en los Juegos Olímpicos de Atenas ante Serbia y Montenegro, el campeón del mundo, por 83 a 82.
La Argentina había jugado una primera mitad fantástica ganando el primer cuarto por 27 a 15 con cuatro triples de Ginóbili -fue el goleador con 27 puntos- y finalizando el segundo cuarto, también arriba, por 49-39.
Luego, el conjunto "albiceleste" fue impreciso, el de Serbia y Montenegro creció desde el trabajo de su gran figura, Dejan Bodiroga, y fue achicando diferencias. Terminó el tercer cuarto a apenas dos puntos (59-61) y llegó a estar adelante en buena parte del último parcial.
A poco más de tres segundos del final, Argentina perdía 82-81, pero una salida rápida de "Pepe" Sánchez para Ginóbili, en el último intento, selló el resultado con un doble increíble.
La alegría de "manu"
Tras la gran victoria, todavía vestido de albiceleste y con el corazón aún latiendo mas rápido, Ginóbili se refirio al tiro del final, "no... no sabía si iba (el balón) a entrar. En ese momento uno tira y no sabe si la pelota va a entrar. Lo único que sabía era que me quedaba poco tiempo. Tuve suerte y entró".
A pesar del significado del triunfo, el bahiense se mostró medido en sus
declaraciones y siempre se encargó de aclarar que la competencia
recién empieza.
"Tuvimos un buen comienzo y después se nos complicó un poco.
Es difícil tener durante todo un partido un 80 por ciento de
efectividad en triples, además ellos (por los serbiomontenegrinos) son
muy buenos y saben lo que quieren", agregó el bahiense.