(EFE)- Estas medidas fueron difundidas oficialmente por el secretariado de la organización en un comunicado del presidente de la OPEP y ministro indonesio de Energía, Purnomo Yusgiantoro, un día después de que los precios del crudo subieran hasta el nivel más alto desde los máximos históricos registrados el pasado 2 de junio.
Con este sorpresivo modo de proceder, sobre el que no se dieron mayores explicaciones, la OPEP cortó en seco las crecientes especulaciones en el mercado sobre cuál iba a ser el eventual resultado de la reunión que estaba prevista para el 21 de julio.
Esas especulaciones, que habitualmente se intensifican a medida que se acerca la fecha de la conferencia de los ministros de la OPEP, ya habían comenzado estos días, cuando se barajaban todas las posibilidades: que se ratifique el aumento pactado, que se dé marcha atrás o se aumente un volumen aún mayor.
La decisión eleva la cuota oficial de diez de los once países miembros de la organización (todos menos Irak) hasta fijarla en 26 millones de barriles diarios (mb/d) a partir del próximo 1 de agosto, un aumento pactado el pasado 3 de junio en Beirut durante la última reunión del grupo.
Entonces, el acuerdo incluyó un incremento de la producción en 2,5 mb/d en dos fases -en 2 mb/d a partir del 1 de julio, la primera, y en 0,5 mb/d a partir del 1 de agosto, la segunda-, así como la convocatoria de una nueva reunión a mitad de ese período de tiempo para estudiar el impacto de la medida sobre los precios.
Ese fuerte aumento fue adoptado con el fin de frenar la tendencia alcista de los precios mundiales de crudo, al día siguiente de que las cotizaciones, impulsadas por atentados terroristas en Arabia Saudí, tocaran máximos históricos, por encima de 42 dólares en Nueva York y de 39 dólares en Londres.
Desde entonces (principios de junio), si bien se han moderado, los precios se han mantenido elevados y ayer, cuando cerraron las sesiones al nivel más alto en las últimas seis semanas, volvían a acercarse a esos récords.
El barril del Petróleo Intermedio de Texas cerró el miércoles a 40,97 dólares, tras llegar a venderse a 41,05 dólares; en Londres, el barril Brent, de referencia en Europa, alcanzó los 38,54 dólares, mientras que el barril del crudo de referencia de la OPEP se vendió el miércoles a 35,79 dólares.
Esa subida de cerca de un 5 por ciento en una sola jornada, ha sido atribuida por los analistas a los renovados temores a una escasez de crudo en el mercado, después de conocerse un inesperado descenso de los inventarios (reservas almacenadas) de esta materia prima en EEUU.
"Ayer (por el miércoles) hubo consultas entre los jefes de las delegaciones de la OPEP", que llegaron a la conclusión de que "las condiciones del mercado se mantienen esencialmente sin cambios" desde principios de junio, informó Yusgiantoro.
El mercado y los observadores del sector contaban en un principio con el incremento ratificado ayer, y así, en su boletín, la empresa especializada PVM ya vaticinaba que la OPEP iba a "seguir adelante" con el acuerdo ya pactado.
Ello pese a que algunos países como Venezuela o Indonesia pudiesen preferir cancelarlo, puesto que Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de crudo, había declarado recientemente que la decisión de Beirut era "firme e irrevocable".
Al mismo tiempo descartaba la posibilidad, barajada por Kuwait, de que el cartel pudiese sancionar un aumento mayor al medio millón de barriles diarios.
En este sentido, la ratificación del aumento no ha sorprendido al mercado, donde los precios descendían sólo ligeramente esta tarde, pero le da un respiro puesto que en principio no deberían esperarse novedades de la OPEP hasta el próximo 15 de septiembre, cuando se celebra en Viena una nueva conferencia de la organización.
Según los expertos, el sostenido encarecimiento actual del petróleo se debe a un cúmulo de factores, entre los que destacan un robusto crecimiento de la demanda, sobre todo en EEUU y China, así como múltiples conflictos geopolíticos que agudizan los temores a interrupciones de suministros en un momento en el que se estima muy limitada la capacidad de los productores de aumentar su oferta.
La mayoría de los países productores bombean actualmente al máximo de su capacidad y los miembros de la OPEP supera ya la cuota que entra en vigor el próximo mes, mientras que, según PVM, "no parece adecuada (a las necesidades del mercado) la capacidad mundial de refinamiento para suplir al mercado con los productos derivados del crudo. EFE