La tan conocida frase ?el martes, ni te cases ni te embarques? se ha convertido en un lugar común cuando el segundo día de la semana coincide con el número 13 del calendario. Este mito, a pesar de no basarse en una explicación lógica, ha perdurado en el tiempo como uno de los pilares de las creencias populares.
Mientras algunos estudiosos del tema atribuyen esta supertición a la tradición española del Dios Marte (guerra), la mayoría afirma que se debe a varias coincidencias de la historia universal: en la Ultima Cena había 13 comensales; la cábala daba cuenta de 13 espíritus del mal; la venida del Anticristo y la Bestia se recoge en el capítulo 13 del Apocalipsis; en el Tarot este dígito hace referencia a la muerte; Eva tentó a Adán con la manzana un martes y 13, la misma fecha en que se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel.
Con semejante historial, los gerentes de las compañías aéreas y hoteleras han eliminado el número 13. Muchas familias también se unen a este miedo, cuando mandan a algún integrante a comer a la cocina para evitar ser trece en la mesa.