La Marcha Federal en Defensa de los Ferrocarriles, integrada por usuarios, trabajadores ferroviarios, piqueteros, asambleístas barriales y militantes de izquierda, culminó ayer en la Plaza de Mayo, donde se reclamó la derogación del decreto de emergencia económica y la reestatización del servicio público de ferrocarriles.
Las columnas que partieron desde el Obelisco, marcharon bajo la consignas "salvemos al tren", "los trenes son del pueblo" y "por la reestatización del servicio".
La marcha estuvo integrada, entre otros, por afiliados de las seccionales Gran Buenos Aires Norte y Oeste de la Unión Ferroviaria (UF), el Movimiento Sin Trabajo (MST), el Partido Obrero (PO), trabajadores ferroviarios desocupados y la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA).
El titular de la seccional Oeste de la UF, Rubén Sobrero, aseguró que "el Gobierno debe prestarle atención a estas marchas y derogar el decreto de emergencia ferroviaria que reduce más los servicios".
El sindicalista opinó que "se deben recuperar los trenes y salir a la calles, para que los servicios sean otra vez del pueblo".
En igual sentido, la legisladora porteña de Izquierda Unida (IU), Vilma Ripoll, pidió que "los ferrocarriles sean del Estado con control de los usuarios y trabajadores" y abogó para que se reincorporen a los trabajadores que "quedaron en la calle con las privatización" del servicio de trenes.
La protesta que culminó en la Plaza de Mayo se hizo previamente con distintos actos, en las ciudades de Ezeiza, Lobos, Las Heras, Moreno y José León Suárez, desde donde partieron los manifestantes.
Las comisiones de usuarios y trabajadores elaboraron un informe, que harán llegar a la Secretaría de Transporte, en el que se detalla los daños que ocasionó a distintos pueblos y ciudades el cierre de los ramales ferroviarios.
El intendente de Carlos Casares, Carlos Rivas, afirmó que su zona es una de las afectadas por los cierres de ramales y pidió "la reestatización del servicio, para que vuelva el tren a unir al país y no dejar más gente aislada".