Prohíben el remate de Havanna

El juez Federico Hooft dictó una medida de ?no innovar? contra la decisión del grupo de bancos acreedores y consideró que la subasta arriesga la continuidad laboral del personal

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La Justicia impidió el remate de Havanna tras hacer lugar a un reclamo impuesto por los trabajadores de la tradicional fabricante de alfajores perteneciente a The Exxel Group, y le advirtió al pool de bancos acreedores que debe contar con control judicial en caso de subastar las acciones de la firma.

Así lo resolvió el juez Pedro Federico Hooft, quien dictó una ?medida de no innovar?, tras una presentación realizada por el Sindicato de Trabajadores Alfajoreros, Reposteros, Pizzeros y Heladeros (Starpyh), para preservar los derechos de los 800 empleados de Alfajores Havanna S.A , que se encuentra en concurso preventivo.

El magistrado basó su fallo en el ?extenso y fundado dictamen de la fiscal Susana Kluka?, y consideró que el sindicato está legitimado para accionar en representación de los trabajadores de la tradicional marca de alfajores de Mar del Plata.

La demanda fue presentada contra el denominado Club de Bancos, que integran el Deutsche Bank Trust Company Americas, el Citibank sucursal Buenos Aires; el Citibank NA International Banking Facility, el Banco Río de la Plata, el Banco BI Creditanstalt y el Banco Sudameris Argentina. Las entidades tienen ahora una semana para presentar un informe sobre los antecedentes y fundamentos de la decisión de subastar extrajudicialmente las acciones de Havanna. Mientras tanto, y hasta que no se resuelva la acción de amparo, mantendrá la prohibición.

Si bien el concurso preventivo se tramita en un juzgado porteño, Hooft admitió su competencia en el amparo, por el tema puesto a consideración y por el lugar de radicación de la denuncia. En este sentido resolvió poner en conocimiento de su fallo al juez del concurso, Alfredo Kolliker Frers, y le solicitó que le remita una copia de la resolución dictada en la causa civil y comercial, otra del contrato de préstamo con garantía prendaria y del convenio originario de transferencia de Havanna a manos del fondo inversor que preside Juan Navarro.

En este sentido, el magistrado resaltó que los trabajadores de Havanna ?fundamentalmente a partir de la venta de la empresa por sus dueños al Exxel Group? están en situación de ?incertidumbre y en estado de indefensión?. Y subrayó que, al margen de los derechos que le puedan corresponder al accionante en el concurso y a los bancos acreedores, ?una empresa de la magnitud de Havanna SA constituye un interés social jurídicamente relevante, que trasciende el ámbito privado y la óptica estrictamente financiera, afectando su explotación de intereses generales dignos de tutela?.

Hooft analizó el peligro en la demora, principal fundamento de las medidas cautelares, ya que si no se prohíbe de forma inmediata la subasta, podría realizarse con las consecuencias apuntadas. Coincidió, además, con la fiscal Kluka en que ?una subasta extrajudicial agravia las garantías del proceso, el principio de razonabilidad y la doctrina del control judicial suficiente, al margen de los derechos sociales reconocidos a los trabajadores?.

También basó su fallo en la crisis que ?afecta al conjunto de la economía, pero por sobre todo a los asalariados, además de la importante devaluación de la moneda y la cada vez mayor desvalorización de su poder adquisitivo, el aumento de la desocupación por falta de trabajo y la recesión del sistema productivo?.