La vida del diseñador estadounidense Nate Siggard viró rotundamente a partir de una inocente pregunta. Dos amigos del creador de la novedosa técnica se tatuaron las primeras líneas de la canción Tiny Dancer de Elton John. Su novia vio las letras y se preguntó: "¿No sería genial si pudieras escuchar el tatuaje?". Así inició la historia de la última y sorprendente innovación en el mundo de la moda: los tatuajes con sonido.

Combinando arte y tecnología, los Soundwave Tattoos son tatuajes que reproducen las ondas sonoras previamente grabadas a través de una aplicación móvil que escanea la zona, de modo similar a lo que realiza un decodificador de código de barras. La app, que saldrá al público a mediados de año, permite codificar cualquier sonido, voces o melodías.

Los tatuajes que se pueden escuchar ya son una realidad
Los tatuajes que se pueden escuchar ya son una realidad

Tan sólo unos meses le bastaron a Siggard para desarrollar el invento, cuya sorpresa nació a partir de un video viral en el que presentó la novedad, mostrando su tatuaje con las ondas de la voz de su novia Linda y los primeros sonidos de su hijo de cuatro meses. La primera que se lo grabó fue Juliana, una clienta más fiel de Siggard que se tatuó el aullido de su perro "Baci".

En su concepción fue tal el furor, que las peticiones de miles de usuarios colapsaron la página. Igualmente quienes decidan sumarse a la moda, tendrán que esperar: "Hasta junio no sacaremos al público la aplicación, pero se pueden hacer pedidos mediante nuestra lista de espera a través de la página web", aseguró Siggard.

El proceso es muy sencillo: el cliente graba el sonido que quiera tatuarse (por el momento la duración máxima es de un minuto), lo solicita a la página de Skin Motion y elige quién quiere que sea su tatuador. "No queríamos que fuese algo que se redujera a un solo espacio físico, por eso nosotros ponemos la aplicación al servicio de todos y cada persona puede llevar el dibujo a su tatuador de toda la vida, desde cualquier punto del planeta".

"En una sociedad en la que la tecnología cada vez avanza más rápido, el arte del tatuaje se estaba quedando atrás. Conseguimos dibujar en la piel todo lo que nos piden nuestros clientes, pero queríamos dar un paso más", puntualizó Siggard.

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