Reapareció La Tota Santillán: "Los policías me pasearon por todo Vicente López, mostrándome ante la gente"

Los médicos de la Clínica Avril le dieron un día de permiso. Y en un bar de San Telmo el conductor habló en la televisión. "Tuve un pico de estrés", dijo sobre su detención, y volvió a apuntar contra el abogado de La Salada, Jorge Fiasche

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En la tarde de este martes Daniel La Tota Santillán (49) fue encontrado en un bar de San Telmo. "Hoy me dieron permiso para salir porque tenía que pagar el colegio de las nenas y otras cosas más", aclaró el conductor respondiendo al dilema inicial: qué hacía allí, habida cuenta de que ingresó a la Clínica Avril tras haber sido detenido por robo el viernes 7 de julio.

"Quiero aclara que he tenido un pico de estrés", dijo La Tota en el programa El diario de Mariana. "Recuerdo haber subido al tren, me bajé en Caseros. Recuerdo que a la gente del lugar (por el bazar donde lo denunciaron) les había pedido dos muñecas para mis nenas. Y de repente aparecieron cuatro policías y me tiraron al piso. Fue muy feo. Todavía no caigo en lo que me pudo pasar ahí".

La Tota Santillán se resistió
La Tota Santillán se resistió a su detención, llegando a romper un espejo retrovisor del patrullero

Santillán no sólo denuncia que el forcejeo con los efectivos le dejó dos costillas fisuradas: también habla de humillación. "No me dio vergüenza que me esposaran, sino la manera que lo hicieron. Me pasearon por todo Vicente López. Paraban y le decían a la gente: '¡Mirá, llevamos a La Tota!'. Eso lo recuerdo muy bien: cómo me llevaron y cómo me trataron. Yo sé que no hice nada".

Al igual que sucedió en entrevistas anteriores, volvió a acusar a su ex suegro, Jorge Fiasche, quien "todos los días" le ponía "una traba en el camino". La Tota estuvo casado con su hija, Sol Fiasche, con quien tuvo dos hijas, Camila (seis) y Mía (cinco). Fiasche le impediría el contacto con ellas: pasó nueve meses sin verlas. "Lo único que (Fiasche) hizo en estos siete años, es daño. Él cree que con toda la plata del mundo va a tapar las cagadas que hace".

Su ex suegro es abogado de La Salada. "Esto lo hablé (con el director de La Salada, Jorge) Castillo en una oportunidad. Le pedí trabajo en su radio y me dijo que estaba completo. Nunca más molesté", relató el ex conductor de Pasión de Sábado, y advirtió: "Si me pasa algo a mí, o a mis hijas, es responsabilidad de Fiasche".

Daniel cuenta que en Avril recibe la visita de muchos amigos y de sus hijos mayores, Daniela y Leandro, que son de fierro. Fue Daniela quien explicó que su papá sufre de paranoia. "En la Clínica del Parque (el primero psiquiátrico al que fue derivado), al señor que me atendió no le salió bien la de mi suegro. Cuando vuelvo a revisarme las costillas fisuradas, a la gente de Osde les dije que quería ir a la Clínica Avril. Me la recomendó Matías Alé, que estuvo ahí. Y ahora estoy en buenas manos. Ese señor me hizo la vida imposible", relató Santillán.

La Tota y sus hijas
La Tota y sus hijas menores

Sentado a la misma mesa se encontraba su abogado, Roberto Casorla, quien lamentó el reportaje. "No estaba autorizado a hacer ninguna nota -informó-. Me pidieron (en Avril) que no hiciera ninguna nota porque no le hace bien a él". Pero, ¿cuándo recibirá el alta? "Van a ser semanas", aventuró Casorla, mientras de fondo La Tota especulaba con que fuera en unos días. "No creo que esto de hoy haya ayudado en nada", especuló el abogado. Una hora después concedió otro móvil al programa Desayuno Americano, de Pamela David.

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