Chris Cornell murió a los 52 años el miércoles por la noche en Detroit, conforme el comunicado enviado por su representante, Brian Bumbery, a The Associated Press. Dueño de una exitosa carrera musical, había saltado a la fama como cantante de Soundgarden y, más tarde, de Audioslave.

El polifacético músico, que se encontraba de gira, tuvo un deceso "repentino e inesperado", informó Bumbery. Su esposa y sus familiares estaban impactados por la trágica noticia.  Además, la familia colaborará con los forenses para determinar cuál fue la causa de la muerte.

En diciembre de 2016, el artista visitó la Argentina para realizar dos shows acústicos en el Teatro Colón y en el Gran Rex, en el cierre de su gira Higher Truth Tour. La primera presentación que llevó a cabo en el mítico edificio porteño se transformó en noche inolvidable para cientos de fanáticos argentinos.

En el escenario del Colón, Cornell repasó durante casi dos horas y media lo mejor de su carrera como solista, los exitosos períodos de Soundgarden y Audioslave, algún que otro cover y destellos de Temple of the Dog, ese proyecto formado con integrantes que luego serían parte de Pearl Jam. "Before we dissapear", de su último disco Higher Truth, fue la canción escogida para comenzar el show que siguió con "Can't change me", "'Til the sun comes back around" y un homenaje a Prince con "Nothing Compares 2 U".

Además, el artista se despachó de manera formidable con "Nearly forgot my Broken Heart", se calzó la armónica al estilo Neil Young para interpretar el cover de Bob Dylan "The times they are a-changin'"; cautivó a todos con "Josephine", inspirada en una charla telefónica con su esposa; arrancó las primeras euforias con el hit de Soundgarden "Fell on Black Days" y reversionó a Led Zepellin al hacer "Thank You".

Con "Doesn't remind me" y "Like a stone" repasó la época de Audioslave, para luego irse aún más atrás en el tiempo y hacer "Wooden Jesus" y "Call me a dog" de Temple of the Dog y "Blow up the outside world", de Soundgarden. Durante la noche, también interpretó "I'm the highway" y "Rusty cage", para continuar con "Black Hole Sun". Amagó a esfumarse con "A day in the life" de los Beatles pero regresó, bandera argentina en mano, al son de "Hunger strike", "Seasons", "Be Yourself" y cerró con "Higher truth".

Este show íntimo de Chris Cornell se caracterizó por tener un sonido impecable, producto de su talento inigualable y de la acústica del histórico lugar. Seguramente no existió algún espectador que se haya retirado disconforme de uno de los teatros más destacados del planeta.

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