Desde 1991 Babasónicos viene haciendo historia en el rock argentino con canciones variadas –pero con un mensaje claro- que siguen ganando terreno en toda América. Ahora el grupo sorprende con una muestra, Movimientos Babasónicos, que cuenta la trayectoria de la banda desde la lente del fotógrafo Martín Bonetto. Y además del álbum Impuesto de fe, próximamente lanzarán una reedición de las canciones las mismas canciones, pero con nuevo sonido.

En diálogo con TeleshowDiego Tuñón y Diego Rodríguez dejaron claro que para ellos la creatividad es el puntapié inicial a la hora de hacer música.

—Seguro que no tienen desarrollada la fotografía, pero hay otras sensibilidades que un músico debe tener…

Tuñón: —Ah, bueno. Sí.

—¿Y cuáles dirían que son?

Rodríguez: —¿De cada uno? Yo puedo decir de él que tiene un nivel de concentración para la producción diferente a la de los demás. Puede estar bastante tiempo hasta que algo quede como él quiere. Y hay otros productores que no lo tienen. ¿Yo, mía? No tengo ninguna buena ahora.

Tuñón: —Pero bueno, hay otros que son mucho más espontáneos. Y volviendo como al tema de la foto, hay que tener el ojo y controlar.

Rodríguez: —Si en la música sólo fuese cuestión de talento, sería un poco más fácil. Para ser músico tenés que tener un montón de cosas.

—¿Como por ejemplo?

Tuñón: —Hay dos cosas muy importantes. Primero es lindo creerse un artista e intentar serlo, o intentar hacer cosas lindas porque también te podés dedicar a hacer un montón de música horrible. Hoy leía una frase de (el músico) Carca: "Hacer música fea es seguir sumando la ignorancia". Y tiene mucha razón. Después hay que tener el costado político de poder poner lo que vos querés vender en situación de ser consumible y disfrutable. Tenés que organizarte desde el otro lado, sino te quedás en tu casa. Es un efecto que ahora sucede mucho: la gente puede grabar en su habitación un álbum, el tema es cómo me lo ponés en el lugar donde me den ganas de ir a verte y me lo hagas disfrutar.

—¿Pero primero viene la canción y después viene lo comercial? ¿O es al revés? ¿Cómo funciona?

Rodríguez: —Primero viene la idea de hacer una canción y de una manera diferente. Si sólo haces la canción como siempre se hizo, todos juntos grabando "1, 2, 3, 4…", y no tenés una idea de cómo hacerla, cómo producirla, también es bastante chato. Entonces nosotros, por ejemplo, siempre intentamos tener una idea nueva de producción para empezar las cosas de manera diferente.

—El tiempo puede ser un aliado porque quizás practicando más uno se vuelve mejor en lo que haga. O a la vez puede ser que el tiempo se vuelva un enemigo…

Rodríguez: —Se puede volver adulto y aburrido. Todo depende. La verdad que es como el proverbio chino: "Ya veremos".

—¿Ustedes que ven en estos 25 años? ¿Se sienten conformes?

Rodríguez: —Yo sí. Cuando veía la exposición de fotos me daba cuenta de la cantidad de tiempo que llevamos juntos creando y, hablo por mí, los momentos que he pasado para lograr ser como soy hoy. Me costó mucho trabajo lograr ser compositor, poder tocar bien un instrumento, pertenecer a la banda y sentirme parte de la banda. Creo que eso se va notando de disco a disco: cómo cada uno de nosotros fue creciendo como productor, compositor. Y a mí me encanta haberlo hecho con ellos.

—Se nota una evolución del grupo y a la vez una evolución personal de cada uno de ustedes.

Rodríguez: —Él me conoce desde los 14 años. Mi hermano de nacimiento y los demás también, más o menos desde los 14. Lo que más se puede destacar de nosotros es que siempre logramos sobresalir de la media a través de la creatividad, con la idea, transportando una idea de una canción, y que la canción después va más lejos que nosotros. Recorrimos toda América varias veces y todo el país, pero la canción sigue en la cabeza de la gente, sigue en la radio, va por el aire…

—De hecho la reúnen ahora, en este último disco.

Rodríguez: —Tenemos la suerte de haberlo reunido en este disco y en el que viene ahora, que se llama "Repuesto de fe".

Tuñón: —Nos tomamos un trabajo muy interesante en rever las canciones. Teníamos la posibilidad de hacer un disco nuevo y decidimos hacer un disco nuevo con material de otras épocas. Y fue muy interesante esa cuestión de no poder regrabarse y de recurrir a otros instrumentos que alguna vez habíamos tocado.

—Ya que hablamos de la fe, ¿en qué creen ustedes, o cuál es la fe que tienen como grupo?

Rodríguez: —En nuestro caso, "Impuesto de fe" es que si quieren que la música siga viva, deben apoyarla. No hay manera de que la música exista por sí sola. Tiene que haber música, artistas, público, todo. Depende de todos.

—¿Lo decís por las nuevas tecnologías?

Rodríguez: —Lo digo porque si uno no va a ver la banda que le gusta, probablemente la banda que le gusta va a dejar de existir.

—¿Cómo ven la música actual? Esto que hablábamos de lo comercial. Antes ser rockero no era tan bien visto o no era algo tan familiar.

Tuñón: —A pesar de ser entretenimiento, el rock cultiva, trae, discute, te hace pensar, te pone en palabras lo que quizás alguna vez pensaste. Tiene eso: es transporte de una poesía. Después hay otras formas de música, hay un formato de música electrónica, hay un formato de reggaetón que son como otra cosa, es como un lavarropas. Es recreativo, es bueno, cumple con el 60 o 70 % del valor que la música tiene. Ahora el rock te lleva con el otro porcentaje, que tiene letra, ha cambiado y salvado vidas, ha significado cosas.

—"Celofán", una de sus canciones, habla de la fragilidad interior.

Tuñón: —Eso es lo que el rock te propone en relación a otros formatos de música. Por eso siempre será testigo de la historia. En cierta medida siempre vas a evaluar cómo eran los tiempos de acuerdo a cuáles eran las buenas bandas de rock, porque van describiendo situaciones.

Rodríguez: —Que eran jóvenes de esa época que contaban coyunturalmente qué les pasaba, qué se negaban.

Tuñón: —Y también ves cómo las cosas que dijeron los Beatles no cambiaron ni van a cambiar nunca, y siempre serán representativas de un deseo. De alguna manera siempre va a existir. Hoy le toca ser como la oveja negra del mundo, pero veremos.