Además de los famosos de ocasión, la temporada de verano 2017 tuvo otros protagonistas. Agua. Mucha. En forma de inundaciones que tapizaron campos y poblados principalmente en las provincias de Santa Fe y Buenos Aires. Y que se reeditó en marzo y abril con las tremendas inundaciones de Comodoro Rivadavia, Santiago del Estero, Tucumán. Un país bajo agua.
Fuego. Demasiado. Un millón y medio de hectáreas en la provincia de La Pampa con miles de damnificados y cientos de acusaciones cruzadas entre gobernantes, chacareros y otros deudos.
PUBLICIDAD
Aludes. Que así como dos veces anteriores se llevó la salteña Tartagal, esta vez dejaron su huella de deforestación en la provincia de Jujuy. ¿Cuánto tiene que ver este tipo de deslizamientos con la pérdida de la cobertura vegetal a una tasa de desaparición del equivalente a tres canchas de fútbol por día? ¿Qué tienen en común la inundación, los incendios forestales y los aludes además de convocar a los noticieros bajo el rótulo de "catástrofe"?
La ausencia de prevención, la crisis de ordenamiento territorial y la creciente vulnerabilidad de la población o sus actividades económicas frente a inclemencias de la naturaleza que llevan miles de años operando sobre el planeta. "Un desastre no debe confundirse con el evento climático, meteorológico o geológico que le da origen", sostuvo el experto Andrew Maskrey en un célebre libro llamado "Los desastres no son naturales". Un desastre natural, decía Maskrey, es un proceso económico, social, político y ambiental detonado por un episodio originado en la naturaleza.
PUBLICIDAD
Impedir la sequedad que propaga los fuegos o techar las ciudades sobre las que caen los aguaceros está fuera de toda posibilidad. Y apenas lamentarse no es propio de quienes tienen responsabilidad en el Estado. La ciencia social y ambiental han descripto muchas acciones anticipatorias tendientes a reducir la vulnerabilidad de la sociedad sobre la que se derrumban los cielos o crecen los ríos. ¿Alguien las pondrá en marcha alguna vez?
LEA MÁS:
PUBLICIDAD
Los desastres no son naturales
"Tengo el veneno del glifosato en la sangre"
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Antigua y Barbuda postuló a la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, ex ministra de Correa, para la ONU
Se convirtió en la quinta candidata en la contienda por suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas.

Dos nenas de 14 años manejaban una moto, perdieron el control y se incrustaron en un local en Caseros
Ocurrió el lunes en la calle Puán al 3900. Las menores no usaban casco y resultaron levemente heridas. La secuencia quedó registrada por una cámara de seguridad. El video

Gustavo Petro arremetió contra la Fiscalía al asegurar que “mi hijo Nicolás ha perdido un hijo y yo un nieto”: esto dijo
El presidente colombiano anunció la noticia en su cuenta oficial de X y también responsabilizó a la prensa, a la que calificó de codiciosa, así como a los propietarios de los medios

Piter Albeiro y Hernán Orjuela defendieron a Abelardo de la Espriella por encontronazo con Malú de Noticias Caracol: “Preguntan estupideces”
La entrevista entre el candidato presidencial y María Lucía Fernández, caracterizada por un intercambio sobre ética y derecho, generó reacciones divididas en redes sociales y reavivó la polémica sobre los límites del debate público

La reflexión de José María Muscari sobre el vínculo que tiene empleadas domésticas: “¿Desde cuando es un mérito?”
El director se sorprendió por las reacciones al trato que le da a Yani y Ana, las mujeres que lo ayudan en su casa. La lección que aprendió de su madre y la búsqueda de la felicidad ante todo



