El stock de LEBAC del BCRA trepa 40% en el primer semestre de 2017. (Adrián Escandar)
El stock de LEBAC del BCRA trepa 40% en el primer semestre de 2017. (Adrián Escandar)

El Banco Central enfrentó esta semana uno de los vencimientos de deuda más abultados del año. La entidad decidió dejar sin cambios en 25,50% la tasa para sus letras LEBAC y frente a los $547.042 millones en títulos de corto plazo, que vencen este miércoles, recibió ofertas por $427.772 millones, de los cuales decidió adjudicar 424.272 millones. Como consecuencia, el BCRA redujo su stock de Letras en circulación en 122.770 millones de pesos.

Hace meses que la deuda de la entidad emisora superó la Base Monetaria (dinero en circulación, más cheques cancelatorios y depósitos de entidades financieras en el BCRA), relación que los analistas consideran riesgosa para la hoja de balance, pues implica a futuro un mayor desembolso de pesos por cancelación de capital e intereses de estos títulos, con imprevisibles consecuencias inflacionarias.

La Base Monetaria, es decir el efectivo con el que funciona la economía, ascendía el 7 de junio pasado a unos $817.715,5 millones, frente a un stock de LEBAC de $980.194 millones, según el estado de activos y pasivos del BCRA.

Desde que empezó 2017, la Base Monetaria se mantuvo prácticamente estable, desde los $821.664,2 millones del 31 de diciembre de 2016 a los $817.715,5 millones del 7 de junio (+0,5%). En el mismo período la deuda por LEBAC se expandió 40,3%, de 698.424,6 millones a 980.194 millones de pesos. Este incremento de casi $300.000 millones en la deuda de la entidad se debió principalmente a la absorción de pesos emitidos para financiar al Tesoro (adelantos transitorios) y para comprar dólares que se sumaron a las reservas internacionales.

Al reducir el stock de LEBAC en $122.770 millones, la entidad disminuyó su deuda de corto plazo un 12,5% esta semana. Cabe recordar que cerca de un 70% de estas emisiones están colocadas a solo 28 días de plazo.

El BCRA utiliza las LEBAC para absorber los pesos excedentes del sistema financiero. Al reducir la liquidez quita impulso a la inflación, que podría acelerarse si esos pesos se destinaran al consumo. Pero como esos títulos rinden tasas reales positivas, hoy por encima del 25% anual, el monto a cancelar crece mes a mes. Incluso llegó a rozar el billón de pesos el 31 de mayo último. Esta deuda de corto plazo significa más de USD 60.000 al tipo de cambio actual.

Por otra parte, la esperada desaceleración de la inflación, que podría rondar el 20% anual hacia fin de año, sería el punto de partida para que la entidad que preside Federico Sturzenegger recorte las tasas de LEBAC a la vez que extienda los plazos de vencimiento, dinámica que contribuirá a tener dominado este enorme pasivo.

"En anticipación a un frente inflacionario mucho más controlado, no me sorprendería esperar a un BCRA comenzando a bajar tasas nominales a un ritmo relativamente más acelerado de lo actualmente descontado por el mercado y, por lo tanto, abriría el interrogante de alargar duration, en anticipación a dicha reacción esperada", expresó Germán Fermo, director de MacroFinance y de la Maestría de Finanzas de la Universidad Di Tella.

¿A DÓNDE FUERON LOS PESOS?

La jugada del BCRA para encarar una baja del stock de LEBAC fue cuidadosa y oportuna, pues resultó coordinada con las recientes colocaciones de bonos del Ministerio de Finanzas, que lograron captar gran parte de los pesos de la plaza.

Fuentes del mercado aseguraron que tenedores de pesos producto de colocaciones en LEBAC tomaron buena parte de los $75.000 millones licitados la semana pasada en bonos del Tesoro a tres años. El Ministerio de Finanzas informó que tomó $57.255 millones, más $17.745 millones adjudicados directamente al Banco de la Nación Argentina.

Esta alternativa de inversión ayuda al Gobierno, pues reemplaza los títulos del Central por un instrumento de más largo plazo, que vencen en junio de 2020. Además se adjudicaron Letras del Tesoro por USD 1.500 millones, equivalentes a unos 24.000 millones de pesos.

Puente SA explicó que "el nuevo bono del Tesoro ajustado a la Tasa de Política Monetaria (TPM), a ser liquidado este miércoles, luce como el instrumento de renta fija más atractivo en pesos, al ofrecer un rendimiento cercano a 25,8% en base al precio de corte de la licitación", tres décimas por encima del rendimiento de LEBAC.

Al asumir el Tesoro nueva deuda contribuye a la estrategia de descomprimir la carga de pasivos del BCRA

Desde el BCRA confiaron en que una demanda adicional de pesos por factores estacionales, la necesidad de "cash" para el pago de salarios y medio aguinaldo y otros $40.000 millones que retornarán a las arcas del BCRA por encajes, evitarán que inmediatas presiones alcistas para la inflación.

Este lunes el Gobierno dio la sorpresa al emitir un bono a 100 años de plazo por USD 2.750 millones y una tasa de interés de 7,125% anual. Esta colocación representó unos $44.000 millones y se superpuso a la subasta de Letras del BCRA.

El ministro Luis Caputo exhibió a esta operación a un inédito largo plazo como una muestra "prudencia y responsabilidad: estamos aprovechando un momento de tasas muy bajas a nivel mundial y es importante, entonces, balancear los plazos de endeudamiento".

No obstante, ese flujo de pesos liberado por el BCRA se hizo notar en el mercado cambiario, donde una mayor demanda de dólares produjo un salto diario de 10 centavos. La divisa concluyó a $16,39 para la venta en bancos y a $16,16 en el segmento mayorista, en ambos casos, muy cerca de los valores récord del 22 de mayo.

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