Puerto de Buenos Aires.
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El ascenso del dólar que se registró en la Argentina en el último mes, frente a una apreciación del real, mejoró 8% la competitividad de nuestro país respecto de nuestro principal socio comercial, después de un primer semestre de 2017 que registró un déficit sin precedentes en el intercambio de bienes con el país vecino.

Uno de los desequilibrios que registra la economía argentina este año es el de su déficit comercial, indicador en el que tiene un peso decisivo la evolución del intercambio con Brasil, principal destino de las exportaciones nacionales.

El lento ascenso del precio del dólar en el mercado interno, frente a una inflación que sigue por encima del 20% anual, llevó a un encarecimiento de los productos argentinos medidos en moneda norteamericana.

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En simultáneo, la estabilidad del dólar en Brasil a la par de la de los precios internos resulta en que la producción brasileña es más barata en comparación a los costos argentinos, mientras que la local es más cara para los vecinos.

En los primeros seis meses de 2017 la inflación acumulada en la Argentina fue de 12%, según el IPC GBA del INDEC, mientras que el valor del billete verde se había apreciado apenas 4,6% hasta el 30 de junio.

INFLACIÓN ANUAL DE ARGENTINA Y BRASIL

Fuente: Cámara de Comercio Argentino Brasileña.
Fuente: Cámara de Comercio Argentino Brasileña.

Como ejemplo práctico, un producto que en la Argentina costaba $100 a principios de año, se encareció a $112 hacia fines de junio. Al dividir esos precios por la cotización del dólar minorista de la fecha ($16,13 y $16,88, el 30 de diciembre de 2016 y el 30 de junio, respectivamente), refleja una suba del valor en dólares del producto nacional de 7% en el semestre, de USD 6,20 a USD 6,63.

La realidad de los precios entre las dos economías más grandes de Sudamérica no pudo ser más contrastante. La tasa de variación anual del IPC en Brasil en junio de 2017 fue de 2,6% anual, mientras que la variación mensual del IPC fue de -0,3% respecto de mayo, de forma que la inflación acumulada en el primer semestre del año fue tan sólo de 1,1 por ciento.

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Entre enero y junio, el valor del dólar subió ligeramente, un 2,8%, de 3,21 a 3,30 reales por unidad. Significa que en términos generales, la producción brasileña en dólares se "abarató" un 1,7% en el semestre, por la evolución de las tasas de cambio e inflación.

Es decir, que los productos argentinos se encarecieron en el primer semestre un 8,7% respecto de los brasileños, al sumar la variación positiva en dólares de la Argentina con la negativa en Brasil.

El tipo de cambio nominal ajustó parcialmente tras la decisión de Morgan Stanley de mantener el país como fronterizo (Analytica)

Sin embargo, en las últimas semanas esta falta de correlación se revirtió parcialmente.

El repunte del valor del dólar luego de que la Argentina fuera desestimada para ingresar al listado de economías emergentes de Morgan Stanley, junto con la apreciación del real confirmada la condena por corrupción contra el ex presidente Lula da Silva, equilibraron, vía tipo de cambio, la diferencia de precios de ambas economías.

En el último mes el dólar en la Argentina subió 6,9% (de $16,13 a $17,25 en la cotización minorista), mientras que en Brasil cedió 3%, de 3,31 a 3,21 reales. Eso significa que medido en dólares, un producto fabricado en Argentina redujo su precio un 8% respecto del mismo artículo hecho en Brasil, aun contemplando una inflación en pesos de 1,5% en el período. Sólo por una cuestión cambiaria.

Extendiendo estas cifras al recorrido de 2017 hasta hoy, presuponiendo una inflación de 13% en Argentina y de 1% en Brasil; un aumento del dólar de 6,9% en Argentina y estabilidad en Brasil (hoy opera a 3,21 reales, igual que el 2 de enero), nuestro país redujo a 4,6% la brecha acumulada en 2017 en el costo local respecto de su socio del Mercosur.

DÉFICIT COMERCIAL RÉCORD CON BRASIL

En un análisis sobre el comercio exterior, a los factores cambiarios e inflacionarios hay que sumar los de actividad. El crecimiento económico en Argentina, después de un 2016 negativo, impulsó las importaciones desde Brasil. A la vez, el estancamiento económico en el país vecino no replicó en un alza sustancial de sus compras de productos argentinos.

Así, el déficit comercial con Brasil fue récord en el último semestre: USD 3.710 millones, un 61% más que en la primera mitad de 2016.

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Un informe de Abeceb.com explicó que "el valor representa un déficit histórico para un primer semestre, por encima del valor más alto registrado en un primer semestre de 2016 (USD -2.575 millones)" e incluyó entre los motivos "la salida del cepo cambiario a fines de 2015, la dinámica diferenciada en la recuperación del crecimiento en Argentina y Brasil y la fuerte demanda de vehículos que se observa en el mercado argentino".

Ecolatina aportó que "en el primer semestre del año el déficit del intercambio comercial con Brasil se fue profundizando producto del crecimiento sostenido de las importaciones y una performance con altibajos de nuestras exportaciones".

El déficit histórico se relaciona con la dinámica diferenciada en la recuperación del crecimiento en Argentina y Brasil (Abeceb.com)

Las importaciones argentinas provenientes de Brasil crecieron 27% interanual (a USD 8.301 millones) mientras que las exportaciones argentinas a Brasil, crecieron 8,8% (a USD 4.596 millones) a valores similares a los del primer semestre de 2009.

Para Analytica, el contexto internacional y la apreciación real del peso argentino "dificultan una dinámica liderada por las exportaciones", mientras que "la actual configuración de precios relativos 'electoralista' no contribuye al ajuste virtuoso debido a que incentiva que el consumo importado crezca muy por encima del PBI; afectando el resultado en cuenta corriente y la sostenibilidad externa".