Como para redondear una noche memorable, Lionel Messi tuvo a su merced la oportunidad de anotar su cuarto tanto en el cotejo ante el Manchester City. Le cometieron falta dentro del área y cuando fue a agarrar la pelota, miró para atrás y vio que Neymar se la había pedido. La Pulga accedió sin chistar, pero su compinche de ataque no pudo con la figura de Wilfredo Caballero.

El arquero argentino le desvió su tiro, instantes antes de que el brasileño se desquitara y sentenciara la historia 4-0 en el Camp Nou, a poco del final.

Muchos dirán que la pena máxima más trascendental de su carrera fue convertida, en la serie ante Alemania por los Juegos Olímpicos celebrados en Río que le dio a Brasil la medalla de oro. Pero lo cierto es que a Ney no le va muy bien cuando Leo está en cancha y ejecuta los tiros.

El arquero argentino le adivinó el lado y desvió la bola (Reuters)
El arquero argentino le adivinó el lado y desvió la bola (Reuters)

Anteriormente, había dilapidado cuatro penales. El primero fue por la Copa del Rey 2014/2015, cuando el Barcelona venció 3-1 al Villarreal. Y la temporada pasada fue una maldición para él: marró en el 4-0 ante el Betis (Liga), en el 6-1 ante la Roma (Champions League) y en el 7-0 ante el Valencia (Copa del Rey). Desde que está en el Barça, convirtió 8 de 13 ejecuciones.

Vale aclarar que como a Messi le habían cometido la falta ante los béticos, no estuvo en el campo como opción para el remate en esa ocasión.