Walter Veltroni , autor de “Sin Patricio” (Foto: Adrián Escandar / Infobae)
Walter Veltroni , autor de “Sin Patricio” (Foto: Adrián Escandar / Infobae)

La relación entre política y literatura es sólida y fructífera. Los grandes pensamientos se han traducido en libros así como cada libro es, en sí mismo, una posición política. Pero lo que no sucede muy a menudo es encontrar dirigentes que se vuelquen a la literatura, que exploren en la delicadeza estética y el pensamiento narrativo las cuestiones más sensibles de la sociedad. Se podrá nombrar a Sarmiento; a Pablo Neruda y a Mario Vargas Llosa, tal vez, pero no abundan. Walter Veltroni es uno de esos casos aislados. Fue vice de Italia entre 1996 y 1998, y alcalde de Roma entre 2001 y 2008, y una militancia de izquierda durante toda su vida lo llevó a estar cerca de Pier Paolo Pasolini y Achille Ochetto, entre tantos otros.

En el Park Tower de Retiro son las nueve de la mañana y Veltroni lleva ya tiempo despierto. Afuera, el frío inaugura una temprana temporada de invierno: los transeúntes, bien abrigados, ya practican cómo tiritar. Amable y relajado, Veltroni está como siempre: camisa lisa, traje azul y lentes redondeados. Habla con las manos juntas, con los dedos entrelazados, mientras su acento italiano se desliza con breves latigazos. Su visita a la Argentina tiene varios motivos pero fundamentalmente la reedición que hizo la editorial Del Zorzal de su libro de cuentos Sin Patricio, escrito en 2004, basados en una historia de acá: una vez, en una estancia por Buenos Aires, vio una peculiar pintada en una pared. "Patricio, te amo. Papá", decía y de esa incógnita surgen estos cinco relatos, donde imagina las posibilidades que concluyeron en el graffitti

Sin Patricio es un libro que guarda cierto romance con el lenguaje, que ahonda sobre el dolor de la pérdida y las significaciones de la ausencia y que, de alguna manera, milita las relaciones sentimentales. Este sábado a las 18 horas su autor conversará con el ministro de Cultura, Pablo Avelluto, en la Feria del Libro. Pero como si las varias obras que publicó fueran poco, hoy a las 18:30 proyectan su documental Los chicos saben (I bambini sanno) en el Village Recoleta, en el marco del BAFICI. En una charla con Infobae, el ex alcalde de Roma piensa la literatura, la política, el presente y la nueva cara que tiene Europa.

-¿Cómo llega la literatura a su vida?

-Llega como les llega a todos: de chico con los primeros libros, por ejemplo, Peter Pan. Llega y una vez que entra se queda para toda la vida. La vida está llena de cuentos que es lo que todo el tiempo les pasa a las personas. Nosotros también estamos hechos de las historias y de los cuentos que hemos encontrado. La gente va a una librería y después, cuando se va, cuando la librería se cierra, todos los personajes que están en los cuentos y en las novelas, como Moby Dick y el joven Holden Caulfield, se quedan debatiendo entre sí.

Para Walter Veltroni, “no se puede hacer política sin tener cultura” (Foto: Adrián Escandar / Infobae)
Para Walter Veltroni, “no se puede hacer política sin tener cultura” (Foto: Adrián Escandar / Infobae)

-¿Cree que la literatura, así como la política, tiene una función en la sociedad?

-Absolutamente. El límite entre literatura y política es muy difícil de trazar porque la literatura, la gran literatura, va más allá de la dimensión puramente narrativa y genera un entramado de valores e ideas; va hacia la comprensión de algo que tiene un absoluto valor civil y político.

-¿Cuáles son las ventajas que le dio la literatura a su experiencia política?

-Pienso que no se puede hacer política sin tener cultura. La literatura ayuda a la sensibilidad de la persona. Cuando uno se conmueve con lo que le acontece a un personaje es ahí donde empieza a nacer un buen político, porque en definitivamente la política se trata de eso: entender los problemas de los demás y tratar de resolverlos.

-El segundo cuento de Sin Patricio habla de la dictadura en Argentina desde un lugar muy desgarrador y sensible. Hace poco volvió un debate sobre el asunto, pero sobre el número de desaparecidos que hubo en el proceso militar. ¿Qué lugar cree que ocupa la memoria en la construcción de un país?

-En primer lugar, me parece que es absurda una discusión sobre la contabilidad de los desaparecidos porque si fuese uno solo, de todas maneras, sería una cosa enorme. Por otro lado, yo he seguido siempre la evolución de la historia argentina de los setenta con dolor, con preocupación, con participación, así como en el 73 seguí lo que estaba pasando en Chile. Cuando vine en 1997 como vicepresidente del Gobierno encontré a las Madres de Plaza de Mayo en la Embajada, creo que por primera vez había acontecido algo así, y desde ahí entablamos una relación. Después estuve con ellas cuando fueron a Roma porque se hizo juicio por las persecuciones que tenían que ver con ciudadanos italianos durante la dictadura. Y hoy mismo voy a ir al Parque de la Memoria y a visitar la ESMA. Respecto a la segunda parte, lo que tiene que ver con la memoria, es algo que tiene una gran importancia para la sociedad, sobre todo hoy en día que estamos entrando en un momento de la historia en donde parece que la memoria se está removiendo, como si hubiese un Alzheimer colectivo en todas las personas, porque estamos en una época donde se vive de una manera muy veloz, muy presentista, es decir, muy concentrada sobre el momento exacto, y parece que no hay ni memoria del pasado ni deseo hacia el futuro. Se vive como concentrado en las 24 horas del día. Me pregunto qué pasaría si se rompe la memoria de nuestras computadoras porque tenemos todo ahí adentro. Por eso la cuidamos, pero a la vez estamos aceptando que nuestra memoria individual se vaya borrando. Esto es algo muy peligroso, sobre todo no tener memoria en los momentos delicados, porque si uno se olvida de lo que ya pasó, el peligro es que se vuelva a repetir.

Walter Veltroni, uno de los invitados de lujo de la Feria del Libro 2017 (Foto: Adrián Escandar / Infobae)
Walter Veltroni, uno de los invitados de lujo de la Feria del Libro 2017 (Foto: Adrián Escandar / Infobae)

-Continuando con su idea, han surgido nuevas maneras de hacer política, de construirse como candidato; quizás de una manera más desideologizada. ¿Lo ve así?

-La ideología entendida como un corral que comprime la libertad y las dudas nunca me gustó, pero sí los ideales que son abiertos, que vuelven. Lo que me da miedo es una política sin ideales, que se trate solamente de la gestión del poder, sin principios, sin ideas. Eso sí me da miedo. Con respecto a las nuevas tecnologías, es algo natural y evidente que esté pasando y está bien que así sea, pero el tema es quién manda detrás de las tecnologías, porque si la política se queda esclava de las redes sociales, pierde. Porque la vida no es como un "me gusta" de Facebook, pulgar arriba o pulgar abajo, la vida tiene muchas más aristas. La lógica del pulgar arriba, pulgar abajo servía en el Coliseo, pero no en la política.

-En varios países del mundo han aparecido movimientos de extrema derecha, sobre todo en Europa. ¿Esto sucede también en Italia? ¿Cómo está allí la situación?

-En Italia menos, debo de decir: el fenómeno de los movimientos de extrema derecha está más contenido. En Europa, en países como Francia, sí sucede. Pero lo que está emergiendo en Italia, tanto como en Occidente en general, como por ejemplo con las elecciones de Trump en Estados Unidos, es el nacimiento de un nuevo populismo. La palabra acá puede tener otro sentido por lo que fue el peronismo, pero lo que se entiende en Italia y en el resto de Occidente como populismo es una suerte de rechazo generalizado hacia los partidos y hacia el proceso democrático en sí, que también tiene como riesgo la tentación de buscar una figura que concentre todo el poder.

-¿Cómo está hoy la situación en Italia luego de que el ministro Matteo Renzi (Veltroni pertenece al mismo sector político: el Partido Democrático) haya perdido el referéndum constitucional que proponía una reforma del Estado?

-Para mí fue una ocasión perdida porque creo que Italia necesita un cambio institucional que genere una democracia más rápida, más transparente, más directa. Después se puede discutir si la reforma en sí estaba equivocada en este o aquel detalle, pero a la vez hay que tener una postura de conservación hacia una constitución que es maravillosa pero también saber que responde a otra época porque fue escrita después de la Segunda Guerra Mundial. Bueno, creo que esa posición es la correcta. Yo espero que se vuelva a ir hacia un camino de modernización para que la democracia sea más eficiente, porque el peligro si no es que se haga lugar hacia una forma que concentre más poder.

-¿Cómo ve la situación en Europa a partir del Brexit?

-Creo que es algo peligroso, para Europa fue un golpe muy duro que Reino Unido decida salir o de alguna manera oponerse a Europa. También el dato de que el 40% de los franceses tomara partido en contra de la Unión Europea. Pero creo que es la Unión Europea la que tiene que pensar cómo solucionar esto. En los últimos años dio grandes pasos si se piensa que hace 70 años era un continente en guerra y hoy en día ya casi no hay fronteras, hay una moneda única, un Congreso único. Pero se necesitan estos grandes pasos para llegar realmente a los Estados Unidos de Europa. En este momento la Unión Europea es como un avión que necesita acelerar para no caerse y para eso el objetivo tiene que ser generar integración.

-Por último, ¿cómo ve el presente de Argentina tras el cambio de Gobierno y cuáles son sus expectativas y observaciones?

-Para Italia la Argentina es un país muy cercano y querido, no sólo por los miles de italianos que se vinieron para acá o por la cantidad de apellidos italianos que hay aquí, sino también por el rol que tiene en Sudamérica. Tuvo hace años problemas democráticos serios y hoy en cambio se encuentra ya hace tiempo en un camino más estable. Sobre la gestión no puedo dar un juicio serio; no conozco lo suficiente como para expresar una opinión puntual. Lo que sí puedo decir es el deseo, el auspicio de que se pueda terminar de estabilizar a nivel económico y financiero para combatir, quizás el problema más grave para la redistribución de la riqueza, la inflación. A nivel estratégico, Argentina tiene un rol clave en América del Sur: es un aliado clave para la Unión Europea.

 

* El sábado 29 a las 18 horas, Veltroni estará en la sala Javier Villafañe de la Feria del Libro en el predio de La Rural. Presenta el libro "Sin Patricio", inspirado en la Argentina, y será entrevistado por el ministro de Cultura de la Nación Pablo Avelluto.

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