El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, anunció el lunes su "Proyecto del Mar Rojo", un emprendimiento turístico internacional con el que planea contribuir unos 15 mil millones de Sar (unos 4.000 millones de dólares) al año al PBI del país y que tendrá una característica especial: los visitantes podrán vestirse como deseen ya que no regirá la rigurosa Sharia o ley islámica.

Las regulaciones que gobernarán la zona serán diferentes que las implementadas en el reino

"Habrá un sistema especial que permitirá a la mayoría de las nacionales entrar sin una visa a través de los aeropuertos o puertos marítimos, o adquirir la visa por internet", explicó la cadena estatal saudita Al Arabiya.

"Los visitantes podrán entrar y salir de la zona del proyecto fácilmente ya que las regulaciones que gobernarán la zona serán diferentes que las implementadas en el reino", agregó.

El proyecto incluye 50 islas, una costa de 200 kilómetros y un área de 34.000 kilómetros cuadrados
El proyecto incluye 50 islas, una costa de 200 kilómetros y un área de 34.000 kilómetros cuadrados

Mientras que el Fondo Público de Inversión del país afirmó que va proveer los primeros recursos para iniciar el proyecto y destacó que el "área semi autónoma será gobernada por leyes que cumplan con estándares internacionales".

De esta manera, el estricto código de vestimenta femenina y la segregación por género, entre otras normas conservadoras en el país vinculadas a la Sharia, dejarían de tener efecto.

El joven príncipe, recientemente designado heredero tras una tensa disputa interna con su primo, planea diversificar la economía de un país dependiente del petróleo y apunta a crear 35.000 puestos de trabajo con su proyecto turístico en las playas del Mar Rojo que incluirá hoteles de lujo, reservas naturales y deportes acuáticos.

Se espera que el buceo sea uno de los principales atractivos
Se espera que el buceo sea uno de los principales atractivos

El complejo se construirá a lo largo de 200 kilómetros de costa, e incluirá 50 islas en un territorio de 34.000 kilómetros cuadrados. Apuntará a visitantes que busquen tanto el lujo como el denominado "Turismo de bienestar", asociado a la actividad física y la salud.

Será un área semi autónoma gobernada por leyes que cumplan con estándares internacionales

De esta manera incluirá actividades como buceo, trekking o montañismo, así como también el avistaje de vida silvestre y visita a ruinas de valor histórico como las de Mada'in Saleh.

Se espera que las obras comiencen en 2019 y que en 2022 se inaugure la primera etapa, incluyendo hoteles, residencias de lujos, aeropuertos y puertos marítimos.

Las ruinas arqueológicas de Mada’in Saleh, otro de los atractivos que el reino promociona
Las ruinas arqueológicas de Mada’in Saleh, otro de los atractivos que el reino promociona

Al momento, el único turismo de importancia que llega al ultraconservador reino wahabita es el vinculado al peregrinaje del Hajj a las ciudades de Meca y Medina, centros del rito musulmán.

Pero el reino sunita, y en especial el heredero del rey Abdulaziz bin Salman, está intentando abrirse progresivamente para dar cuenta de las demandas de sus jóvenes por una mayor libertad, en un país donde las mujeres deben cubrirse por completo, no pueden manejar, realizar deportes ni hablar con hombres que no sean sus esposos, entre otras cuestiones.

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