Esther Díaz, profesora de Filosofía, compartió en la red social X una particular interacción al revelar un mensaje de agradecimiento enviado por una exalumna que la hizo conmover.
La joven en cuestión le hizo llegar una fotografía de su graduación universitaria y expresó que parte de ese logro también corresponde a Díaz. La historia evidencia el impacto real y duradero del reconocimiento docente en la trayectoria de los estudiantes.
“Me agradece haber creído en ella, a veces incluso más que ella misma, me dice. Qué gusto da recibir mensajes así. Ella es maravillosa”, manifestó en su cuenta @EstherPedroche.
La profesora respondió un comentario de la publicación y explicó en su cuenta de X que, ante mensajes así, “una vuelve a recuperar fuerzas y ganas para seguir”. Subrayó cómo el respaldo del alumnado puede renovar la motivación y ayudar a los docentes a afrontar las crecientes dificultades de la profesión.
En X, la publicación de Díaz tuvo miles de interacciones; numerosos usuarios pusieron en valor la influencia de la docencia y difundieron experiencias emocionales similares.
“Qué bonito, Esther. Me alegro mucho por ti y por ella”, “Yo ya tengo 60 años. Todos los años me reúno con la profe de literatura que me cambió la vida. Enorme agradecimiento a quienes ejercen la docencia de verdad”, “Los profesores dejan huellas en todos sus alumnos y se transforman en inmortales en la memoria de cada uno de ellos” y “Seguro que tú como profesora serás ejemplar. Es una pena que en esta época que vivimos no nos encontremos con profesores que aman su trabajo”, son algunos de los mensajes.
En la enseñanza, cada palabra cuenta y el reconocimiento recibido se convierte en un impulso esencial ante los desafíos diarios de la profesión.