Punta del Este: bautizaron una calle en homenaje al Príncipe Rodrigo D’Arenberg

A diez años de su fallecimiento, una de las calles que bordea la tradicional Villa D’Arenberg recibió el nombre de quien fuera uno de los principales promotores de Punta del Este. El recuerdo de Patricia Della Giovampaola, quien fue su mujer y la mentora de esta iniciativa

Pasaron diez años de la muerte del príncipe Rodrigo D'Arenberg pero, en Punta del Este -su lugar en el mundo y una ciudad que él mismo se encargaba de promover en cada uno de sus viajes, invitando a que la conozcan y también se enamoren de ella- su recuerdo aún continúa intacto.

Patricia Della Giovampaola fue su mujer y quien vivió junto al príncipe su pasión por Punta del Este, instalados cada verano en la tradicional e imponente Villa D'Arenberg. Ella misma fue quien tuvo la iniciativa que la calle de esa mansión llevara el nombre de Rodrigo D'Arenberg (Rodrigue D'Arenberg, tal como era su nombre), en un sentido homenaje al príncipe.

Patricia Della Giovampaola en la calle que ahora lleva el nombre del príncipe D’Arenberg

Pero, ¿quién fue Rodrigo D'Arenberg? Nació en el seno de una familia de la aristocracia europea y era hijo del marqués Henri de Belsunce y de Marie Thérèse de la Pöeze d' Arambure. Su padre murió en la batalla de Montecassino, durante la Segunda Guerra Mundial, y su madre quedó viuda con sus dos hijos: Rodrigo y Laetitia. Años después, se casó con Erik Karl Auguste Hedwige Englebert Antoine Balthasar XI, Duque de Arenberg, de quien ambos hermanos adoptaron el apellido.

Así fue como Rodrigo D'Arenberg obtuvo el título de príncipe, ya que desciende de la familia real de un Ducado de Austria, que actualmente pertenece a Bélgica. Dueño de una personalidad avasallante y excéntrica, que lo llevó a ocupar un importante lugar en el jet set internacional y en los más selectos círculos sociales, se destacó como un gran empresario. Su pasión por la buena vida, los viajes y sus imponentes fiestas esteñas -con personalidades de todas partes del mundo- quedaron plasmadas en las revistas de los 80 y 90.

El verano pasado y en una entrevista con Infobae en la Villa D'Arenberg, Patricia Della Giovampaola recordó los inicios de su relación sentimental con Rodrigo D'Arenberg, quien después se convirtió en su marido, y destacó la importancia que la ciudad uruguaya siempre tuvo para el príncipe.

El cartel de la calle en homenaje al príncipe D’Arenberg, que falleció hace diez años en Punta del Este

"Punta del Este forma parte de mi vida desde que era chica. Vine a los 18 años y después volví para hacer televisión para canal 12. Ahí lo conocí a Rodrigo. Lo conocí sin que pasara nada y lo volví a ver en Europa. Él vivía en esta casa, que data desde que llegó su familia a Uruguay. Esta casa es de 1946. Para Rodrigo, Punta del Este era fundamental", le contaba a Infobae en enero de 2017.

Desde la muerte de D'Arenberg, ocurrida repentinamente en 2007, Patricia buscaba que tuviera un reconocimiento y un homenaje tal como lo merecía. Hasta que este año, su iniciativa de que se bautizara una calle en su memoria, se convirtió en realidad.

"Tenía esta iniciativa desde que murió. Quería que se homenajeara el amor de Rodrigo hacia Uruguay, y sobre todo, hacia Punta del Este, que fue su lugar en el mundo", cuenta ahora Patricia Della Giovampaola a Infobae. "Por la ley uruguaya, eso solo puede pasar recién diez años después del fallecimiento".

Patricia esperó el tiempo estipulado e inició los trámites para que su idea pudiera convertirse en realidad. "A comienzos de 2017, me contacté con la gente de la intendencia, que tuvieron una muy buena predisposición: se reunieron, votaron y aceptaron poner esta calle con su nombre. Sobre todo, tomaron en cuenta el currículum que yo misma hice con todo lo que él había hecho, tanto en el ámbito privado, como en el público y, también, en el social", relata.

Patricia Della Giovampaola en la Villa D’Arenberg, donde ofreció un cóctel luego de la ceremonia de bautismo de la calle. En la foto, junto al intendente de Maldonado, Enrique Antía

"En lo privado, la familia D'Arenberg siempre hizo muchísimas e importantes donaciones a escuelas para niños desfavorecidos, a hospitales, a la Cruz Roja… siempre de una manera muy elegante y sin hacer publicidad. En la parte social, Rodrigo fue el presidente del Club Ciclista de Punta del Este, fue uno de los impulsores del concurso de la Reina de Punta del Este, los D'Arenberg daban la Copa de Golf de Punta del Este… sin hablar de la cantidad de fiestas que Rodrigo hizo, invitando a muchísima gente del exterior, incluida la prensa internacional, para que el balneario se hiciera famoso en el mundo", expresa.

Ver cumplido su sueño en realidad, la colmó de alegría y emoción, sentimientos que dejó ver durante la ceremonia de bautismo de la calle frente a su casa, la Villa D'Arenberg.

"Sentí mucha emoción. Se me cayeron las lágrimas porque estoy segura que, tener una calle con su nombre y en la esquina de la Villa D'Arenberg, hubiera sido un gran placer para Rodrigo. A lo largo de todos estos años, conservé la Villa con el mismo estilo, manteniéndola y mejorándola", cuenta a Infobae.

Alexandro Infante, edil de la intendencia de Maldonado; Patricia Della Giovampaola; el alcalde de Punta del Este, Andrés Jafif, y Rossella Della Giovampaola

Patricia destaca la importancia que tuvo D'Arenberg en el crecimiento de la ciudad uruguaya, una pasión que el príncipe llevaba tan a flor de piel que, en cada uno de sus viajes, invitaba a cada persona que conocía para que viera con sus propios ojos la belleza esteña.

"Para mí, era muy importante que lo hicieran porque Rodrigo fue parte de Punta del Este y uno de sus más grandes promotores a nivel internacional. A cualquier persona que conocía, de cualquier lugar del mundo, le decía: 'Vení a Punta del Este. Te invito, tenés que conocerla'", rememora.

Myriam Lafon, Patricia Della Giovampaola, Enrique Antía y Rossella Della Giovampaola

A una década de su partida, Patricia lo recuerda con mucho cariño y lo describe de una manera entrañable: "Después de diez años, tengo lindos recuerdos de una persona cálida, generosa, amistosa, llena de vida. Ese es el mejor recuerdo que tengo de Rodrigo".

Otra de las importantes presencias con las que contó la ceremonia de bautizo de la calle Príncipe Rodrigue D'Arenberg fue la de su hermana, la princesa Laetitia D'Arenberg, quien se mostró muy conmovida y viajó especialmente desde los Estados Unidos.

"Laetitia estaba presente. Vino especialmente de Miami, donde estaba visitando a su hijo Guntram. Se sintió muy emocionada y hasta compartió fotos de la nueva calle en sus redes sociales. Estaba muy contenta y muy emocionada también. Y es que, en este festejo típicamente uruguayo y de la familia, Laetitia no podía faltar", concluyó Patricia Della Giovampaola.

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