American Airlines abrió este domingo la venta de pasajes para su vuelo diario entre Miami y Caracas, previsto para arrancar el 30 de abril, con tarifas que superan los 1.000 dólares. Si bien desde el sábado algunas agencias de viajes venezolanas ya reflejaban el itinerario en sus sistemas, la aerolínea habilitó la venta directa a partir del mediodía. Los boletos marcan el primer enlace aéreo comercial directo entre Estados Unidos y Venezuela en más de seis años.
La ruta será operada por Envoy Air, filial regional del grupo, con aeronaves Embraer 175 de 76 asientos: 12 en clase Business y 64 en Economy. El vuelo saldrá de Miami a las 10:15 de la mañana y llegará al aeropuerto de Maiquetía a la 1:35 de la tarde, hora local. El trayecto de regreso partirá a las 2:40 y aterrizará en Miami a las 6:13. La duración estimada es de tres horas y veinte minutos en cada sentido, con leve variación por vientos.
La apertura comercial no se produce en el vacío. En enero de 2019, la administración de Donald Trump prohibió los vuelos de aerolíneas estadounidenses a Venezuela como parte del endurecimiento de sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro. American, que operaba en el país desde 1987 y era la mayor aerolínea estadounidense allí, suspendió entonces sus operaciones. La compañía ya había acumulado pérdidas de 600 millones de dólares en 2016 por fondos inmovilizados en bolívares.
El escenario cambió de forma abrupta a comienzos de este año. El 3 de enero, fuerzas militares estadounidenses capturaron a Maduro, lo que desencadenó un rápido reajuste en las relaciones entre Washington y Caracas. En enero, el secretario de Transporte, Sean Duffy, levantó la orden que vetaba los vuelos comerciales, y el 4 de marzo el Departamento de Transporte otorgó a American la autorización para operar la ruta, con vigencia de dos años. La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) realizó además una inspección en Maiquetía para verificar los procedimientos de seguridad, paso previo indispensable para habilitar el servicio.
American no regresa sola. Latam Airlines reactivó la conexión Bogotá-Caracas, y Wingo y Avianca reanudaron vuelos desde Colombia. Sin embargo, la ruta desde Miami tiene un peso específico mayor: Florida alberga a unos 474.000 venezolanos, según datos del Pew Research Center de 2024, la mayor concentración de esa diáspora en territorio estadounidense. El director comercial de la aerolínea, Nat Pieper, definió el servicio a Venezuela como “una parte fundamental” de la historia y el futuro de la empresa, según informó Reuters.
La decisión de arrancar con un avión regional de 76 plazas refleja cautela ante un mercado que lleva años fuera del circuito. La Administración Federal de Aviación (FAA) mantiene a Venezuela en Categoría 2, lo que impide a las aerolíneas venezolanas operar hacia suelo estadounidense, mientras el Departamento de Estado alerta a los viajeros sobre riesgos de crimen y secuestro. La autorización también contempla extender el servicio a Maracaibo en el futuro.
El regreso de American cierra un ciclo de aislamiento aéreo de más de seis años, pero abre interrogantes sobre la sostenibilidad del servicio. La reconstrucción de la infraestructura bancaria y operativa en Venezuela sigue siendo un requisito de fondo antes de escalar frecuencias o aeronaves. El billete de más de 1.000 dólares refleja tanto la demanda reprimida de una diáspora que lleva años viajando con escalas como la incertidumbre que todavía rodea a Venezuela.