Del campo de batalla al campo para sembrar. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, insiste en que Venezuela vive un “nuevo momento político”. Sin embargo, para reincorporar en el gobierno al exministro de Defensa, Vladimir Padrino López, utilizó una vieja fórmula: poner a los militares al frente del jugoso negocio de los alimentos.
Padrino López rompió todos los récords al acumular 11 años y 5 meses en la cartera de Defensa. Algunos valoraron su remoción, anunciada el 18 de marzo, como un esfuerzo por refrescar el liderazgo oficialista.
Otros más atrevidos llegaron a afirmar que con esta destitución, la mandataria interina avanzaba en el desmontaje de la estructura de poder instalada por Nicolás Maduro.
En principio, su salida marcaba el movimiento de mayor calado dentro del tren ejecutivo. Figura emblemática del chavismo, sobre su cabeza pesa una recompensa de 15 millones de dólares de Estados Unidos, que lo acusa por narcotráfico y corrupción.
Sin embargo, el 13 de abril Delcy Rodríguez volvió a llamar al general en jefe del Ejército con el fin de entregarle las riendas del Ministerio para la Agricultura Productiva y Tierras.
Padrino López recibió el despacho de manos de Julio León Heredia, exgobernador del estado de Yaracuy y oficial retirado de la Aviación Militar Bolivariana. De esa misma fuerza proviene Wilmar Castro Soteldo, quien fue ministro de Agricultura durante ocho años hasta que le entregó el testigo a Menry Rafael Fernández, general de División del Ejército.
La cartera de Alimentación también se ha mantenido bajo la égida de los uniformados. Su actual responsable es el mayor general Carlos Leal Tellería. Antes que Leal Tellería desfilaron los oficiales Luis Alberto Ramírez, Rodolfo Clemente Marco Torres y Carlos Alberto Osorio Zambrano, entre otros.
A discreción
Hace exactamente una década, Nicolás Maduro lanzó la “Gran Misión Abastecimiento Soberano” con el objetivo de solucionar los altos niveles de escasez que sufría la población. El programa -dirigido por Padrino López- fue un rotundo fracaso, pero sirvió para que más de 500 militares asumieran tareas en el control de alimentos y artículos de primera necesidad, según registró en abril de 2018 la organización no gubernamental Control Ciudadano.
“Es inconcebible que exista un militar responsable para cada rubro de insumo en el país, desde el general encargado del abastecimiento de toallas sanitarias, pasando por un almirante encargado de la mayonesa, un general responsable del abastecimiento de mortadela, hasta otros del champú o de la carne de conejo”, cuestionó en su momento la abogada Rocío San Miguel, vocera de Control Ciudadano que fue detenida en febrero de 2024 acusada de conspirar contra el régimen de Maduro.
La ONG alertó que las importaciones realizadas en el marco de la misión no fueron transparentes. “Tampoco la gestión de divisas preferenciales otorgadas para el cumplimiento de los objetivos”, subrayó.
El manejo de los militares en los temas de producción agrícola e importación de alimentos siempre ha sido blanco de denuncias y críticas. Pese a ello, Delcy Rodríguez vuelve a confiar en Padrino López, quien ahora cambiará su tanque de guerra por un tractor.