Álex Saab, empresario colombiano vinculado al entorno de Nicolás Maduro, fue destituido del gobierno interino de Venezuela tras la captura del ex dictador a comienzos de este año.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, oficializó la remoción de Saab del Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP) luego de haberlo destituido del Ministerio de Industrias y Producción Nacional, en el marco de una amplia reestructuración gubernamental.
El control del CIIP pasará a manos de Calixto Ortega, quien también fue designado como vicepresidente de economía sectorial. La dirección del ente resultante de la fusión de los ministerios de Industria y Comercio quedó bajo la responsabilidad de Luis Antonio Villegas.
Las modificaciones recientes forman parte de los cambios implementados por el nuevo Ejecutivo tras la extracción y captura de Maduro por parte de Estados Unidos, hecho que desencadenó la revisión integral de los principales cargos del gabinete.
Además de Villegas y Ortega, Delcy Rodríguez nombró a Freddy Ñáñez como ministro de Ecosocialismo, a Aníbal Coronado en Transporte, y a Miguel Ángel Pérez Pirela en la cartera de Comunicación e Información. Asimismo, se renovó la cúpula encargada de la seguridad presidencial.
La trayectoria de Álex Saab ha estado marcada por múltiples acusaciones judiciales y su estrecha relación con el poder en Venezuela. Originario de Colombia, se vinculó al gobierno venezolano durante los años finales de Hugo Chávez y cobró notoriedad por gestionar importaciones esenciales para el programa social CLAP de venta subsidiada de alimentos. Esta iniciativa quedó bajo la lupa por supuestas irregularidades y sobreprecios, en contratos adjudicados a compañías como Group Grand Limited.
Saab fue detenido en 2020 en Cabo Verde y extraditado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por conspiración para lavado de dinero y fue señalado por las autoridades estadounidenses como presunto “testaferro” de Maduro.
Permaneció en prisión desde octubre de 2021 hasta diciembre de 2023, cuando fue liberado tras recibir un indulto presidencial de Joe Biden. En marzo de 2024, la justicia de Estados Unidos desestimó los cargos presentados en su contra.
Durante su detención, la defensa oficial venezolana y sus allegados desarrollaron una campaña en favor de su liberación. El gobierno anterior calificó el proceso de aprehensión como un “secuestro”, mientras presentaba públicamente a Saab como un “héroe” que facilitó la distribución de alimentos en medio de sanciones internacionales.
En ese contexto, la esposa de Saab, Camilla Fabri, se convirtió en portavoz de la campaña internacional y actualmente lidera la Misión Vuelta a la Patria, un programa estatal de repatriación de migrantes venezolanos.
La primera denuncia pública sobre las operaciones de Saab fue realizada por medios venezolanos de investigación, que lo relacionaron con presuntas actividades de lavado de activos y exportaciones ficticias de alimentos. En 2017, la entonces fiscal general Luisa Ortega lo señaló ante la opinión pública como uno de los operadores financieros más cercanos al círculo de Maduro.
La salida de Saab de sus cargos representa un giro en el reordenamiento político impulsado por Delcy Rodríguez.