Las aplicaciones de citas incorporan cada vez más herramientas de inteligencia artificial, desde asistentes para completar perfiles hasta sistemas que sugieren posibles parejas. Estas funciones prometen reducir el cansancio de deslizar perfiles y sostener conversaciones, pero también aumentan los riesgos de suplantación, engaño y uso indebido de datos personales.
La tendencia abarca a usuarios que emplean chatbots para redactar biografías o responder mensajes, y a plataformas que automatizan parte de la selección. Un informe de CNN recoge casos de personas que usaron ChatGPT para elegir fotos, mejorar descripciones o simular interés por temas que desconocían con el fin de generar afinidad con una posible cita.
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Las aplicaciones ya utilizaban sistemas de recomendación para ordenar perfiles y calcular compatibilidades. La diferencia es que las herramientas generativas pueden intervenir en la presentación personal y en el diálogo. Así, una conversación aparentemente espontánea puede haber sido escrita, al menos en parte, por un programa.
Los chatbots ya escriben perfiles y primeros mensajes
Para algunos usuarios, la IA funciona como asistente de redacción. Jack, un profesional de ciencia de datos de 38 años que vive en San Francisco, pidió a ChatGPT una presentación breve y humorística para su perfil de Hinge. Incorporó el texto sugerido, aunque admitió que no mejoró sus resultados en la aplicación.
La presión por causar una buena primera impresión explica parte de la adopción. Kathryn Coduto, profesora adjunta de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Boston, señaló a CNN que el uso de ChatGPT para iniciar conversaciones se volvió más habitual porque los primeros mensajes suelen generar muchas expectativas.
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El problema aparece cuando la asistencia deja de corregir un texto y comienza a construir una identidad inexistente. Kylee Baxa, de 23 años y residente en Nueva York, contó que algunas de sus citas admitieron haber usado inteligencia artificial para aparentar conocimiento sobre una serie incluida en su perfil. También detectó conversaciones y fotografías creadas con ayuda de chatbots.
La diferencia entre un perfil construido con IA y la persona real puede hacerse evidente recién en la cita presencial. Douglas Zytko, profesor de Informática de la Universidad de Míchigan-Flint, advirtió que este escenario plantea dudas sobre el consentimiento si una tergiversación relevante condiciona la decisión de establecer una relación íntima.
Las plataformas automatizan la búsqueda de compatibilidad
La incorporación de inteligencia artificial no depende solo de los usuarios. Bumble avanza hacia un sistema de coincidencias basado en IA, Grindr prueba intercambios entre bots para evaluar perfiles y Hinge suma herramientas para redactar presentaciones e iniciar conversaciones, según informó CNN.
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Estas funciones se agregan a algoritmos que las plataformas emplean desde hace años para ordenar perfiles, calcular afinidades o moderar contenidos. Jui Ramaprasad, profesora de Sistemas de Información de la Universidad de Maryland, considera que quienes buscan una relación pueden recurrir a estas herramientas si facilitan un encuentro fuera de internet.
Las nuevas aplicaciones especializadas proponen una alternativa al deslizamiento continuo de perfiles. Servicios como Amata, Sitch y Ditto solicitan decenas de respuestas sobre valores, intereses y preferencias antes de mostrar un número limitado de coincidencias. El objetivo es reducir la sobrecarga de opciones mediante un filtro previo.
Mihir Manohar, de 32 años, relató que Amata lo conectó con Casey, su actual pareja, tras un cuestionario de alrededor de una hora. La plataforma organizó una cita en un bar de vinos y ambos llevaban diez meses juntos al momento de la publicación. El modelo limita las opciones antes de concretar un encuentro presencial.
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Ludovic Huraux, fundador de Amata, sostuvo que el impacto dependerá del uso de la tecnología. Si facilita encuentros reales, puede ayudar a reducir el aislamiento; si prolonga el tiempo en línea, puede agravarlo.
Verificar perfiles y sostener controles de seguridad sigue siendo clave
Ante la facilidad para generar textos e imágenes verosímiles, los especialistas recomiendan usar las opciones de verificación que ofrecen las aplicaciones. El proceso suele exigir una selfie tomada en tiempo real para contrastar la identidad del usuario con las fotos de su cuenta.
Coduto aconsejó revisar la variedad de imágenes y prestar atención a fotos con amigos, familiares o actividades cotidianas. También sugirió detectar repeticiones llamativas en los mensajes, que pueden indicar respuestas automatizadas. La verificación reduce riesgos, pero no garantiza que el perfil represente con precisión a la persona detrás de la pantalla.
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La cautela también debe extenderse a los datos personales. Las aplicaciones recopilan información sobre preferencias, hábitos e intereses, mientras sus políticas no siempre explican con claridad cómo se almacenan, procesan o comparten esos datos. Antes de vincular una cuenta o aportar información sensible, conviene revisar las condiciones de privacidad de cada servicio.
Zytko remarcó que la IA no reemplaza las precauciones básicas al conocer a alguien por primera vez. Elegir lugares públicos, avisar a una persona de confianza y establecer límites claros siguen siendo medidas relevantes frente a posibles daños físicos o sexuales. La expansión de la IA en las citas online exige distinguir entre asistencia digital, manipulación y seguridad personal.
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