El lavavajillas simplifica la limpieza cotidiana, pero el calor, chorros de agua y detergentes pueden deteriorar ciertos utensilios y recipientes.
Antes de cargar una pieza que genera dudas, la indicación del fabricante debe ser el criterio principal.
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1. El hierro fundido puede perder su capa de curado
La sartén de hierro fundido requiere lavado a mano. Carolyn Forté, exdirectora ejecutiva del laboratorio de cuidado del hogar y limpieza citado por Good Housekeeping, sitio especializado en tareas domésticas, advirtió que no debe dejarse en remojo ni introducirse en el lavavajillas.
El ciclo puede eliminar el curado, la capa de aceite fijada con el uso que reduce la adherencia de los alimentos y ayuda a evitar la oxidación. El American Cleaning Institute también incluye el hierro fundido entre las piezas que conviene lavar manualmente.
2. La madera puede deformarse o agrietarse
Cucharas, espátulas y otros utensilios de madera están expuestos al agua caliente y al secado con calor. Según la información recogida por el medio, esos factores pueden deformarlos, abrir grietas o alterar su forma. Forté extendió la precaución a las tablas de cortar de madera: su acabado puede perder aspecto y la tabla puede deformarse o partirse.
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La limpieza a mano no exime de la higiene. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos recomienda lavar tablas, platos, utensilios y superficies con agua caliente y jabón antes y después de preparar alimentos. Y separar los elementos que tocaron carne, aves o mariscos crudos antes de reutilizarlos.
3. La vajilla antigua, decorada o de cristal necesita un trato distinto
La loza antigua, pintada a mano o con detalles dorados, puede sufrir el efecto combinado del detergente y el agua caliente. El riesgo también alcanza al cristal delicado: puede quedar opaco o manchado y, si se acomoda de forma inadecuada, astillarse o quebrarse.
El American Cleaning Institute aconseja lavar a mano la porcelana pintada o antigua y el cristal, salvo que el fabricante establezca que toleran el lavavajillas.
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4. Prensas de ajo y ralladores pueden conservar residuos
Los utensilios con cavidades pequeñas requieren una revisión posterior. En las prensas de ajo, la pasta puede quedar adherida en zonas a las que el ciclo no llega por completo.
Los restos de queso también pueden permanecer en los orificios del rallador. Para ambos casos, el lavado manual con jabón y una esponja o cepillo permite verificar que no haya residuos antes del siguiente uso.
5. Los vasos térmicos dependen de las instrucciones del fabricante
Los recipientes con aislamiento no admiten una regla única. Forté indicó que algunos modelos recientes pueden ser aptos para lavavajillas, mientras que otros pueden sufrir daños en el aislamiento.
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Por eso corresponde consultar la etiqueta o las instrucciones específicas antes de colocarlos en la máquina.
6. Las etiquetas de frascos pueden afectar el filtro
Un frasco de vidrio puede reutilizarse, pero primero deben retirarse la etiqueta de papel y restos de adhesivo.
El motivo es práctico: esos materiales pueden desprenderse durante el lavado y alojarse en el filtro del equipo. La medida evita incorporar objetos que no forman parte de la vajilla y que pueden dificultar el funcionamiento del aparato.
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7. El aluminio y el cobre pueden perder su acabado
Las piezas de aluminio pueden decolorarse en el lavavajillas. La guía de Health Canada, el departamento del Gobierno de Canadá responsable de liderar las políticas nacionales de salud, aconseja lavar a mano este material con detergente suave y paño o esponja no abrasiva.
Para el cobre, la institución también recomienda el lavado manual y advierte que no se deben usar recipientes rayados o sin revestimiento para cocinar o conservar alimentos. En el caso de tazas, ollas y sartenes de cobre, el ciclo puede apagar o modificar el aspecto de la superficie. Esa es una razón adicional para limpiarlas fuera de la máquina.
8. Los cuchillos pueden perder filo y dañar el interior
Los cuchillos afilados pueden golpearse contra otros cubiertos o contra los soportes durante el ciclo, con deterioro del filo y de las hojas. Los mangos de madera suman la vulnerabilidad propia de ese material.
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La Universidad Estatal de Utah aconseja lavar los cuchillos a mano con jabón suave y agua tibia, y secarlos enseguida. La excepción depende de que el fabricante autorice expresamente el lavado automático y de que el equipo disponga de un compartimento adecuado.
9. El recubrimiento antiadherente se preserva mejor con lavado manual
Aunque algunos utensilios antiadherentes se comercializan como aptos para lavavajillas, Forté señaló que los ciclos repetidos pueden degradar sus propiedades con el tiempo.
La recomendación es lavarlos a mano si se busca prolongar la vida útil del recubrimiento. Como pauta general, cualquier señal de desgaste o desprendimiento exige dejar de usar la pieza, de acuerdo con MedlinePlus.
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