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Cómo cuidar una campera de lluvia para prolongar su vida útil

El mantenimiento regular de las prendas impermeables permite conservar sus materiales, prevenir malos olores y reducir el desgaste causado por el uso, suciedad y humedad acumulada

La etiqueta interior define el método adecuado para lavar y secar una campera de lluvia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una campera de lluvia puede conservar su capacidad de protección durante años si se limpia y se seca de acuerdo con la etiqueta. El cuidado periódico evita que la suciedad afecte el rendimiento de los materiales técnicos.

La suciedad puede impedir que el agua resbale sobre la tela

La señal más visible es que las gotas dejan de formar pequeñas esferas y empiezan a oscurecer o empapar la capa exterior. Esto no siempre significa que la barrera impermeable haya fallado. Suele indicar que el acabado repelente al agua duradero, conocido como DWR, perdió eficacia por el uso, los aceites corporales, protector solar o suciedad acumulada.

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La suciedad acumulada reduce la capacidad de las gotas para deslizarse sobre la superficie. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El especialista en ingeniería textil Frej Lewenhaupt, citado por el sitio especializado en estilo de vida Better Homes & Gardens, aconseja no lavar estas prendas por rutina. Una limpieza resulta pertinente si hay manchas visibles, olor o un uso intenso, por ejemplo, después de una caminata prolongada.

Para una marca pequeña, conviene limpiar solo el área afectada con un detergente suave en lugar de someter toda la prenda a un ciclo de lavado.

Esta moderación tiene además un motivo ambiental. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advierte que el lavado de ropa libera microfibras y otros contaminantes. Entre sus recomendaciones figuran lavar menos y de forma más cuidadosa, y optar por jabón líquido concentrado en vez de detergente en polvo.

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El acabado repelente al agua puede perder eficacia por el uso, los aceites corporales y el protector solar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La etiqueta de cuidado define el método antes de usar el lavarropas

No todas las camperas de lluvia tienen la misma composición, recubrimiento o instrucciones de secado. Por eso, la etiqueta interior debe ser el primer criterio.

Antes de lavar, es recomendable vaciar los bolsillos, cerrar cierres y abrojos, retirar la suciedad superficial y revisar que no haya objetos que puedan enganchar la tela.

Cuando la etiqueta autoriza el lavado en lavarropas, Lewenhaupt recomienda elegir un ciclo suave con agua fría o tibia y detergente líquido suave o destinado a prendas técnicas.

La limpieza localizada evita someter toda la prenda a un lavado innecesario. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una guía de cuidado de indumentaria impermeable indica que un segundo enjuague ayuda a eliminar residuos de detergente y que un centrifugado moderado limita las arrugas. Hay productos que deben quedar fuera del lavado:

  • Suavizantes, porque pueden perjudicar el desempeño del acabado repelente
  • Lavandina o blanqueadores, que pueden afectar el color y la función del tejido
  • Quitamanchas agresivos, salvo que la etiqueta de la prenda los admita
  • Detergentes en polvo, si las instrucciones del fabricante desaconsejan su uso

El PNUMA también señala que el detergente en polvo puede ser abrasivo y liberar más fibras durante el lavado. Esa advertencia refuerza la importancia de ajustar el método al estado real de la prenda, sin aplicar productos de manera automática.

El detergente líquido suave protege mejor los materiales técnicos que algunos productos abrasivos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calor controlado puede reactivar la repelencia exterior

Una vez limpia, la campera puede secarse al aire en un sitio ventilado o en secadora solo si la etiqueta lo permite. En muchas prendas impermeables, un ciclo corto de calor bajo, después del secado, contribuye a reactivar el DWR. Sin embargo, la temperatura y tiempo admitidos dependen del modelo. Ignorar la etiqueta puede dañar membranas, costuras selladas o revestimientos.

Si, después del lavado y secado indicados, el agua todavía no forma gotas ni se desliza, puede ser necesario renovar el tratamiento repelente. La aplicación se realiza sobre la superficie exterior limpia y húmeda, con un producto compatible con prendas técnicas y siguiendo sus instrucciones.

Luego, el calor suave permitido por la etiqueta ayuda a activar ese tratamiento. La Agencia Europea de Medio Ambiente destaca que prolongar la vida útil de los textiles reduce su impacto ambiental y que el lavado, secado y planchado forman parte de la fase de uso de la ropa.

Prolongar la vida útil de una campera reduce el impacto ambiental asociado con la fabricación y el lavado textil. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Guardarla húmeda favorece los olores y el deterioro

Una campera mojada debe colgarse en un lugar ventilado, lejos del sol directo, radiadores u otras fuentes intensas de calor. La humedad retenida puede generar olores, moho y deterioro del tejido o de su acabado exterior. Solo cuando esté completamente seca conviene guardarla colgada, para evitar pliegues persistentes.

El cuidado adecuado no reemplaza las instrucciones particulares de cada prenda. Revisar la etiqueta antes de lavar, secar o reaplicar un repelente permite preservar la función de la campera y extender el tiempo de uso de un producto textil.

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