La tecnología integrada en la cocina se abre paso como una de las innovaciones más buscadas en el hogar, con soluciones que facilitan cocinar y conversar sin ocupar el centro de la escena. El atractivo ya no está en exhibir aparatos llamativos, sino en incorporar recursos que casi pasan inadvertidos.
Hasta hace poco, llenar la casa con la última tecnología era una señal de lujo. Ahora, ese interés se desplazó hacia una tecnología “invisible”, apenas perceptible, mientras los televisores sobredimensionados, las heladeras con pantallas y los equipos de sonido voluminosos ceden terreno ante asistentes virtuales discretos y pantallas que también funcionan como piezas decorativas.
En la cocina, donde las recetas pasan de una generación a otra y las conversaciones surgen alrededor de la comida compartida, Lindsey Koren, directora de comunicación de la American Society of Interior Designers (ASID), sostuvo que el mayor lujo ya no es la tecnología en sí. Para ella, el valor está en la conexión humana.
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En el episodio más reciente de The Next Issue, House Beautiful mostró una conversación de Koren con el diseñador Richard Anuszkiewicz, de Raith Design, e India Doris, chef ejecutiva y copropietaria del restaurante Markette, en Nueva York, sobre las cocinas de hoy.
Koren explicó que, con todos los avances tecnológicos y las automatizaciones con inteligencia artificial en el hogar, “lo que termina convirtiéndose en lujo son esos elementos que la tecnología y la IA no pueden darnos, que son la conexión humana y estar con otras personas”.
También señaló que la cocina ha sido durante mucho tiempo un vehículo de cultura. Por eso, añadió, quienes diseñan estos espacios deben tener presente esa transmisión de tradiciones y herencia cultural.
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Eso no significa que la tecnología quede fuera de la cocina. Koren indicó que ahora se transforma en algo más silencioso: “La tecnología está integrada, y casi se vuelve fluida, se funde con el fondo”.
En proyectos recientes, el concepto de cocina abierta ha cobrado fuerza y llevó a que este ambiente se integre con el comedor y el living. De acuerdo con los expertos, el resultado es una mayor sensación de amplitud y continuidad entre los espacios, eliminando barreras visuales y facilitando la interacción familiar. Además, la isla central o las penínsulas ganaron nuevas funciones, convirtiéndose en puntos de encuentro y apoyo para distintas actividades cotidianas.
Cada vez más, los diseñadores apuestan por una “cocina invisible”, un concepto donde los electrodomésticos, el almacenamiento y hasta las áreas de preparación quedan ocultos tras frentes lisos y sistemas sin tiradores.
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Según Elle Decor, este enfoque busca que la cocina se funda visualmente con el entorno, permitiendo que los espacios sociales y culinarios convivan sin interrupciones visuales ni elementos que recuerden al trabajo doméstico. Así, se refuerza la sensación de orden y serenidad, alineando la cocina con el estilo general de la casa y favoreciendo ambientes más relajados y modernos.
Según Elle Decor, los avances en almacenamiento oculto y muebles sin tiradores permiten mantener los pequeños electrodomésticos fuera de la vista cuando no se utilizan. Esta tendencia, además de reducir el ruido visual, responde a una demanda de ambientes más ordenados y serenos, especialmente en viviendas donde la cocina comparte espacio con otras áreas sociales. Así, la funcionalidad se mantiene, pero el foco visual recae en la armonía del conjunto.
La misma idea apareció en la edición más reciente del Kitchen & Bath Industry Show (KBIS), de la National Kitchen and Bath Association (NKBA). Allí, las marcas parecieron enfocarse menos en añadir pantallas o conexión wifi a todo y más en ajustar sus propuestas a la forma en que la gente vive cada día.
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Si esa búsqueda de cercanía sigue creciendo, las próximas innovaciones en la cocina pondrán el foco en la familia y en la dimensión emocional de la vida doméstica.