Mientras Pasó en América (América TV), el programa que tiene junto a Tartú seguía al aire, Sabrina Rojas atravesaba en silencio una de esas semanas que solo conocen las madres: su hijo Fausto, fruto de su relación con Luciano Castro, estuvo tres días internado por asma. Fue ella misma quien lo reveló en Instagram, una vez que lo peor ya había pasado.
La conductora eligió sus redes sociales para despejar las dudas que se habían generado entre quienes siguen su ciclo de manera habitual. La falta sostenida en pantalla había encendido la preocupación del público, que comenzó a especular sobre los motivos de su alejamiento.
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Fue la propia Rojas quien salió a dar explicaciones en forma directa, sin intermediarios, en cuanto la situación tuvo un desenlace. “Me preguntan mucho porque no estuve en mi programa. Fausto estuvo tres días internado (por asma), por supuesto no me moví de su lado, pero hoy le dieron el alta y ya todo volvió a la normalidad”, escribió en el texto que acompañó la publicación.
El mensaje descartó cualquier problema personal de salud de la conductora y confirmó que su ausencia fue una decisión deliberada de acompañamiento. Rojas remarcó que permaneció junto a Fausto durante las tres jornadas completas de internación, lo que explicó su corrida del ciclo televisivo.
La publicación fue acompañada por una fotografía tomada dentro de una habitación de internación hospitalaria. En la imagen se ve a Rojas recostada en una de las sillas que se encuentran dentro de la habitacion. Detrás de ella se distingue parte del equipamiento médico del cuarto —paneles de control y una lámpara articulada sobre la cama—, mientras que sobre una mesa cercana se observan anteojos de sol y una botella de agua. Al fondo de la toma, recostado en la cama, se alcanza a ver un poco de Fausto.
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Sabrina Rojas reveló el contundente motivo por el que tiene silenciados a sus hijos en redes sociales
Días atrás, la actriz habló sobre los límites que se impone al compartir fotos sensuales en redes sociales y explicó que su mirada cambió con el paso de los años. En una charla con sus compañeros de un programa de streaming, la actriz y conductora señaló que, a los 46 años, siente pudor ante algunas publicaciones que antes hubiera considerado de otra manera.
“A mí, la verdad que cuando subo fotos sexys, yo ya tengo cuarenta y seis, sí hay cosas que tal vez digo no sé, no me da tal vez subir una foto en culo, a los veinte sí, ¿no? Me da cosa”, expresó Sabrina Rojas cuando le consultaron por el tipo de imágenes que decide mostrar.
Ante una repregunta sobre las fotos en tanga, Rojas marcó una diferencia entre una imagen espontánea en la playa y una producción pensada para exhibir su cuerpo. “Una cosa es subir una foto en tanga porque estoy caminando hacia el mar y otra cosa es tipo sacarme la foto así. Creo que hasta a mí me da como, como pudor, que si tuviese veinte no”, sostuvo.
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La conversación también abordó el vínculo de sus hijos con sus redes sociales. La conductora contó que eligió silenciarlos de sus historias y que todavía no mantuvo una charla específica con ellos sobre el tema, en parte por la edad de Esperanza. “No. Todavía no, porque Esperanza es muy chica. Yo a mis hijos los tengo silenciados de mis historias, porque digo, no, no, no muestro nada que no puedan ver, pero al mismo tiempo no quiero que estén pendientes”, explicó.
Rojas reconoció que sus hijos podrían acceder a noticias sobre ella, aunque indicó que no suelen estar expuestos a ese contenido. “Sí, les pueden llegar noticias, pero no, el algoritmo de mis hijos es nada que ver y viven medio en Narnia”, afirmó.
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