La tensión entre Edith Hermida y Eliana Guercio sumó un nuevo capítulo luego de que ambas retomaran el episodio que derivó en la salida de la ex vedette de El Club del Moro, el ciclo de Santiago del Moro en FM 100. Esta vez, Hermida reconoció que apoyó sus pies sobre la mesa de trabajo durante una emisión, mientras que Guercio sostuvo que aquella situación ocurrió en más de una oportunidad y fue parte del conflicto que terminó por alejarla del programa.
La discusión volvió a aparecer al aire de Cortá por Lozano, donde Marixa Balli interceptó a Hermida al aire libre y le consultó de manera directa por su vínculo con Guercio. La conductora de Bendita y también participante de MasterChef Celebrity, eligió responder con ironía antes de referirse al hecho puntual.
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“Todo lo que diga Eliana Guercio tiene razón”, lanzó Hermida cuando Balli le preguntó por la distancia que existe entre ellas. Luego, ante la insistencia, reconoció que había cometido un error: “Soy bruta”, dijo entre risas, antes de explicar qué había ocurrido en la radio.
Según contó Edith, el gesto respondió a una molestia física. “Me dolían las piernas”, explicó. De acuerdo con su reconstrucción, llevaba ojotas, se las quitó y apoyó los pies sobre la mesa mientras estaba al aire junto a sus compañeros. “Me las saqué y las puse arriba. Estuve mal”, admitió la conductora. Balli remarcó que los pies habrían quedado muy cerca de Guercio, una imagen que intentaron recrear con humor y algunas indicaciones de la propia Hermida sobre la ubicación que tenían dentro de la cabina radial.
La integrante de Bendita sostuvo que recuerda un solo episodio y que un productor le pidió, a través de la cucaracha, que bajara las piernas. “Me dijo: ‘Edith, las piernas arriba de la mesa...’, y las bajé”, relató.
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Durante la charla, Hermida también aseguró que le pidió disculpas a Guercio por la situación. “Ya está, ya está, Eliana”, expresó, con la intención de dar por cerrado el tema que volvió a instalarse en la televisión.
De regreso al estudio de Cortá por Lozano, la porpia Guercio escuchó los dichos de Hermida y aceptó sus disculpas por el episodio de los pies. “Reconocerse es curarse un poco y yo lo valoro un montón”, señaló.
De todos modos, la esposa de Sergio Romero planteó una diferencia sobre el relato. “Que lo hizo una sola vez, no”, respondió, y aseguró que la situación se había repetido con otros integrantes del equipo. Según su versión, Hermida había apoyado los pies sobre la mesa cuando estaba Santiago del Moro y también en otra oportunidad, durante las vacaciones del conductor.
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“Debería acordarse porque fue prácticamente el detonante”, afirmó Guercio sobre aquel momento. Sus palabras dejaron en claro que, para ella, el malestar no se redujo a una cuestión de modales o convivencia dentro del estudio.
Más allá del episodio que ambas recordaron en televisión, Guercio profundizó sobre el origen de su incomodidad con Hermida. “Yo no confiaba en ella”, afirmó cuando Juariu le preguntó si su compañera le caía mal o si, simplemente, no existía afinidad entre las dos.
La panelista explicó que el equipo de El Club del Moro mantenía una dinámica que excedía el aire. “El Club del Moro es un pequeño círculo de confianza. Al aire nos divertimos. En los cortes, que algunos son largos, nos contamos nuestra vida”, agregó.
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Con el arribo de Hermida, aseguró que dejó de compartir cuestiones personales porque temía que esa información saliera de ese ámbito. “Desde que llegó Edith, yo me callé la boca y no conté más nada”, sostuvo.
Guercio vinculó esa desconfianza con las declaraciones que Hermida brindó después de su salida del ciclo radial. Según su relato, la conductora fue al programa de Beto Casella y habló sobre el conflicto desde una perspectiva que ella consideró incompleta. “Contó que me fui, contó la historia distorsionada”, expresó.
La panelista relató que, tras escuchar esas versiones, llamó a Santiago del Moro para advertirle que la situación era la que había anticipado. También contó que abandonó de inmediato el grupo de WhatsApp que compartía con sus excompañeros.
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“Lo que pasa en El Club del Moro, lo que se charla ahí, quedaba ahí”, resumió Guercio. La diferencia entre ambas, lejos de cerrarse con las disculpas por el episodio de los pies, volvió a poner el foco en la confianza que cada una dice haber perdido dentro del equipo.
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