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“Los delitos se descubren”: Pedro Rosemblat reveló los insólitos objetos que se llevaron de su boda con Lali Espósito

En su regreso a Industria Nacional, el conductor relató cómo pasó la noche y reveló los insólitos faltantes que descubrió al día siguiente de la celebración

Luego de la boda íntima con Lali Espósito en San Telmo, Pedro Rosemblat usó su sentido del hurmo para contar la particular actitud que tuvieron sus compañeros con las cámaras desechables que repartieron para la ocasión (Industria Nacional - Gelatina)

Pedro Rosemblat regresó a Industria Nacional (Gelatina) después de una semana marcada por una celebración que mantuvo en reserva (hasta que se filtró un día antes) junto a Lali Espósito. Aunque el periodista había decidido no contar detalles de la boda, sus compañeros encontraron la manera de llevarlo al terreno de las bromas y de hacerlo hablar sobre lo ocurrido durante la fiesta. Entre saludos, cargadas y una serie de “denuncias”, el flamante esposo terminó reconstruyendo algunas escenas de la noche, aunque aclaró que no pensaba revelar demasiado sobre la ceremonia.

El regreso de Pedro Rosemblat a su ciclo comenzó con un saludo especial para Lali. “Mariana, te mando un saludo. Te amo. Gracias”, lanzó Pedro sin imaginar que sus compañeros iban a aprovechar la situación para recordarle que acababa de casarse. “Voy a ser muy escueto, muy breve. Fue hermoso. Fuimos muy felices”, expresó Rosemblat. “Gracias a los que vinieron”, sumó frente al micrófono. También contó que elegir a los invitados no había sido sencillo y lanzó una de sus primeras bromas de la mañana: “Decidí invitar a la peor gente, que es con la que comparto todos los días acá, en Industria Nacional”.

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El periodista también agradeció los mensajes que él y Lali habían recibido de parte de quienes no estuvieron presentes. “Muchas gracias a los que están del otro lado, que de mil maneras distintas nos hicieron llegar sus saludos y su cariño”, dijo. Luego marcó un límite sobre la información que estaba dispuesto a compartir: “Es todo lo que diré. Si quieren detalles del casamiento, pongan cualquier otro canal de streaming”.

La pareja durante la celebración que llevaron a cabo luego de la ceremonia civil (Captura de video)

Pero la negativa de Pedro no duró demasiado. Apenas terminó de aclarar que no iba a hablar sobre la boda, anunció que tenía información para compartir, aunque desde un lugar completamente distinto. “Tengo denuncias”, advirtió. “Se tomó una decisión, que es que los celulares estuvieran contenidos”, explicó. “Lo cual hizo que en ningún momento se viera esta situación espantosa ni esta escena espantosa. Estaba todo el mundo conversando, bailando. Excelente decisión”, sostuvo Rosemblat. Por ese motivo, según contó Pedro, distribuyeron cámaras analógicas entre algunos invitados seleccionados.

“Uno, como organización, brinda la cámara, el invitado saca la foto y al irse deja la cámara para que uno que se ha casado tenga ese registro”, explicó. Y agregó que las cámaras tenían un cartel grande con una indicación clara: “Devolver a los organizadores”. Pese a eso, al día siguiente descubrieron que algunas no habían regresado. “Porque los delitos a la larga o a la corta se descubren, se busca la lista. Había 30 cámaras y faltaban cuatro”, contó Pedro.

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En ese momento, convocó a uno de sus compañeros, Marcos Aramburu, para que hiciera su descargo al aire. “Cuando me estoy por acostar, toco en mi pantalón lo que yo pensaba que era mi celular y era una cámara”, relató. Lía Copello también reconoció que había llegado a su casa con una de las cámaras: “Fue sin querer”, afirmó. Y explicó que, cuando se dio cuenta de que tenía el dispositivo, ya no quedaban personas de la organización para recibirlo.

Lali Espósito y Pedro Rosemblat celebraron su fiesta sin celulares y optaron por repartir cámaras analógicas (Instagram)

“De las cuatro cámaras perdidas, dos están en esta mesa”, señaló Copello. Pedro confirmó el dato y comentó que la proporción era llamativa. Aun así, interpretó la situación como un descuido y no como un robo planificado. “Fue descuido. Uno no se da cuenta”, afirmó, mientras sus compañeros continuaban con las bromas.

Más adelante, Rosemblat anunció que tenía una denuncia todavía más importante, relacionada con un accesorio que Lali había utilizado durante la boda. El periodista explicó que la cantante, a quien definió como “una diva de la Argentina” y “una pop star”, había llevado un tocado que formaba parte de su look de novia. “Al día siguiente no encuentro el casco. ¿Dónde está el casco?”, relató. Entonces, junto al equipo, revisó un video de la fiesta y descubrió que el accesorio había terminado en la cabeza de Ian Ayesa, uno de los invitados.

Durante la emisión de su programa, Pedro Rosemblat contó que uno de sus compañeros se llevó el tocado de piedras de su pareja luego de la fiesta de casamiento (Industria Nacional - Gelatina)

En las imágenes, Ayesa aparecía retirándose del lugar con el tocado de Lali puesto y una botella en la mano. Pedro pidió que mostraran el video completo y bromeó con la escena: “El casco que una hora antes estaba en la cabeza de Lali en un casamiento y ahora se encuentra en la cabeza de Ian Ayessa yendo al Biri Biri”.

Ayesa explicó que había encontrado el accesorio cuando se retiraba y que, a las cinco y media de la mañana, le había enviado un mensaje a Pedro para avisarle. Rosemblat leyó el texto al aire: “Tengo el coso que se puso tu Lali en la cabeza”. Luego contó que el productor, le había prometido devolvérselo el martes, lo que terminó sucediendo en el ciclo.

El tocado de Lali quedó en manos de uno de los productores de Gelatina (Captura de video)

Entre risas, Ayesa reconoció que había visto el tocado tirado y decidió llevárselo. Copello celebró que finalmente hubiera aparecido y aplaudió al invitado por haberlo llevado al programa. Pedro, por su parte, cerró el episodio con una mezcla de alivio y humor: la cámara había sido recuperada y el accesorio de Lali también había vuelto a sus manos.

De ese modo, Rosemblat compartió algunos detalles de su casamiento sin revelar escenas íntimas de la ceremonia ni de la celebración. Contó que fue feliz, agradeció a quienes los acompañaron y describió una fiesta sin teléfonos, con cámaras analógicas y una serie de objetos que terminaron viajando por las casas de sus invitados. La boda quedó así retratada desde el humor y las anécdotas del día después, con Pedro dispuesto a hablar de todo menos de aquello que sus compañeros más querían saber.

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