Tres décadas más tarde, el Mono recuerda como si fuera hoy la primera vez... El primer contacto con el Balde Spósito ocurrió en una pizzería de Quilmes. “Yo estaba haciendo la colimba y salía los fines de semana y me emborrachaba. Y en esa época me gustaba cantar los temas de la Mona Jiménez...”
El Mono que está recordando en realidad es Martín Alejandro Fabio, o sea, el Mono de Kapanga. Hay motivos: la banda acaba de cumplier 30 años y lo está festejando con Kapanga, 30 años de perlas: 8 canciones, 8 clásicos y 9 invitados: La Mona Gimenez, La Vela Puerca, Milo J, Los Cafres, Bandalos Chinos, Damas Gratis, Los Estrambóticos, Los Caligaris y Nonpalidece. El track list incluye: “Me mata”, “Desearía”. “Fumar”, “No me sueltes”, “Hoy reggae”, “Miro de atrás”, “La crudita” y “El mono relojero”.
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El Mono precisa el nacimiento de la primera versión del grupo en 1989, a partir de un encuentro casual con Marcelo “el Balde” Spósito, primer bajista y cofundador. La formación actual, sin embargo, toma 1995 como punto de partida para contabilizar sus tres décadas.
“Yo quería ser lo que soy hoy”, le dice el Mono a Teleshow. Para entonces había crecido con la expansión del rock argentino posterior a la guerra de Malvinas y con bandas como Sumo, Soda Stereo, Virus, Los Abuelos de la Nada, Los Twist y Los Redondos.
Spósito ya tenía experiencia en otros grupos y le propuso armar una banda. Así nació Kapanga y los Jacarés, un proyecto que funcionó entre 1989 y 1991 y que convivió con Beto Medrano y sus Perros Largos y Verdes, otra banda liderada por músicos cercanos al bajista.
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Cuando ese otro proyecto obtuvo un contrato discográfico con Sony, Kapanga y los Jacarés quedó en pausa. Fabio trabajó en un bar hasta que, en 1995, Spósito y volvió a buscarlo para retomar la idea. “Nos juntamos a ensayar y empezamos a tocar como Kapanga”, recordó. La formación inicial tenía bajo, batería, teclados y voz, sin guitarrista. Maikel De Luna se sumó de manera provisoria para cubrir ese puesto, aunque terminó como integrante estable. “Nos está haciendo la gamba hace 30 años”, bromeó el Mono.
A la hora de etiquetar, el Mono sostiene que “Kapanga ayudó a ampliar las fronteras estilísticas del rock nacional. Esa mezcla de rock, cuarteto, ska, hardcore y cumbia al principio generó dudas, pero el vínculo con el público se consolidó en los recitales. Por ahí escuchaban un tema en la radio y no te convencía tanto, y después, si de casualidad nos veías en vivo, lo más probable era que te convenzamos. Creo que la banda ayudó a descontracturar una escena donde esas combinaciones todavía resultaban poco frecuentes”.
El músico menciona a Mano Negra como una referencia por su cruce de géneros, aunque remarcó el lugar particular que tuvo el cuarteto cordobés dentro de la identidad de Kapanga. “Si Mano Negra hubiese conocido a la Mona Jiménez 30 años antes, seguramente alguna canción hubiese tenido acordeón a piano”, dice.
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Para Fabio, la Mona Jiménez es una figura central de su carrera. “A la Mona le debo que hoy yo tenga un proyecto musical, por haber escuchado su música”, dice, y enumera otros referentes clves para él: a Ricardo Iorio, Divididos, Babasónicos, Árbol y Bersuit.
Entre las anécdotas de su carrera, Fabio se refirió al infarto que sufrió hace dos años después de una presentación. La noche anterior había tocado en la Fiesta Nacional del Pingüino, donde ya había sentido molestias durante el vuelo y luego del show.
Al día siguiente viajó a Buenos Aires y subió al escenario para cumplir con otro compromiso. “Subí a cantar 50 minutos. Terminó el show y, en vez de ir al camarín, fui a la ambulancia que estaba ahí, en el predio”, cuenta. Un electrocardiograma derivó en su traslado al Sanatorio Modelo de Quilmes y luego a una unidad coronaria. Le realizaron una angioplastia y le colocaron cinco stents; diez días después atravesó otra intervención en la que recibió dos más. “Siete stents: cinco en una arteria y dos en otra”, precisa.
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El cantante aseguró que retomó su vida cotidiana, aunque con cuidados. Durante una conversación posterior con el anestesiólogo que participó en la primera operación, supo que una de sus arterias estaba calcificada y que el equipo médico debió utilizar un dispositivo para remover la obstrucción.
El proyecto de aniversario tomó forma después de varios años complejos para el grupo. Antes de la pandemia, Kapanga había publicado “Todavía”, una canción junto a Nahuel Pennisi que anticipaba un nuevo disco. La interrupción de los shows obligó a postergar los planes y, al regresar la actividad, la banda priorizó recuperar su circuito de trabajo.
Para celebrar los 30 años, Kapanga volvió a trabajar con Pop Art, compañía con la que había tenido un vínculo previo, y preparó un lanzamiento con ocho o nueve canciones junto a artistas invitados. “Teníamos pensado hacer un concierto, hacer un disco con colaboraciones con amigos y una gira nacional presentando esto, y en eso estamos”, explica el Mono, y remarca la fecha del próximo 20 de noviembre en ART Media como un esperado reencuentro con su público.
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