Evangelina Anderson abrió su álbum de fotos de París y mostró, imagen por imagen, cómo transcurrieron sus días en la capital francesa junto a su hermana Celeste. Entre looks de abrigo, producciones frente a los monumentos más reconocidos de la ciudad y una pausa de spa, la modelo compartió un recorrido que combinó turismo, moda y descanso.
La serie arranca con un registro compartido entre las dos hermanas dentro de un local comercial, frente a un espejo. Evangelina aparece con un trench color beige abierto sobre una remera blanca con la inscripción “Paris France” y la Torre Eiffel estampada, mientras sostiene el teléfono para la foto. A su lado, Celeste lleva un saco oversize gris sobre una musculosa negra y jean oxford claro. Detrás de ambas se distingue una escalera mecánica y las góndolas de una perfumería, con el cartel de la marca Diptyque visible en la pared.
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Ese mismo espíritu de complicidad entre hermanas había quedado registrado también en una terraza parisina, donde las dos posaron con pañuelos estampados atados a la cabeza y anteojos de sol, rodeadas de mesas con otros comensales y con una cartera de cuero negro con herrajes dorados en primer plano.
El resto del álbum se concentra en producciones individuales frente a los puntos más fotografiados de París. En el Pont de Bir-Hakeim, el puente de estructura metálica que atraviesa el Sena, Evangelina posó con un brazo en alto y el cabello al viento, vestida con un piloto negro acolchado, guantes de cuero y botas altas del mismo color, mientras caminaba por el corredor flanqueado por columnas de hierro.
La silueta de la Torre Eiffel también aparece como telón de fondo en una toma tomada desde abajo de la estructura, con la modelo caminando entre autos de la policía francesa estacionados y turistas que circulan por la zona. Lleva el mismo conjunto de piloto negro, guantes y botas altas, con una cartera pequeña colgada del brazo.
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A esas producciones en locaciones icónicas se suman las ya compartidas frente al Arco del Triunfo iluminado de noche, con un trench claro y una cartera de gamuza marrón, y en el Trocadero, con blusa de encaje blanca, pollera negra y medias de red frente a la torre encendida.
La estadía incluyó además una escala de descanso en un spa, documentada en dos imágenes dentro de una cabina con iluminación azul, que corresponde a un tratamiento de frío. En la primera, Evangelina aparece en bikini celeste metalizado, recostada con los brazos cruzados detrás de la cabeza. En la segunda, repite la pose pero ya envuelta en una bata blanca de toalla, lista para salir del tratamiento.
En la habitación del hotel, otra selfie la muestra en bikini negra frente a un espejo dorado, con el reflejo de una lámpara de cristales de fondo y una pequeña mesa con tazas de café a un costado. En otra toma del mismo cuarto, sostiene un vestido gris de corte estructurado frente al espejo, con el cartel de bienvenida del hotel visible detrás, donde se leen las palabras “Room Service” y “Votre Hôtel” junto a un código QR.
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El álbum suma también una imagen en el baño del hotel, donde Evangelina posa con un vestido negro de encaje de mangas largas, apoyada sobre la bacha y con el reflejo de las lámparas y los detalles dorados del lugar multiplicándose en los espejos enfrentados.
Entre las fotos de producción aparece una toma oscura y desenfocada que registra una cartera negra con apliques dorados apoyada sobre lo que parece ser una mesa, junto a una pierna en primer plano, en lo que parece ser un momento espontáneo durante alguna salida nocturna.
El cierre del álbum llega con una nota manuscrita que resume el espíritu del viaje: “Amo quién soy cuando estoy en París”.
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