Sergio Lapegüe, uno de los periodistas más reconocidos de la televisión argentina, volvió a enfrentar una situación de inseguridad que esta vez lo tocó de cerca en el plano virtual. El conductor fue víctima de un intento de estafa digital y, lejos de guardar silencio, decidió exponer públicamente lo sucedido para alertar a sus seguidores y concientizar sobre una modalidad delictiva cada vez más común. El episodio salió a la luz a través de las redes de su esposa, Silvia Bochi Todaro, quien relató en detalle cómo intentaron engañarlos suplantando la identidad de su hija.
Según explicó Bochi en sus historias de Instagram, los delincuentes se hicieron pasar por Mica, la hija de Sergio. “Por segunda vez, a Sergio le llega un mensaje con la foto de WhatsApp de Mica, diciendo: ‘Hola, pa. Se me rompió mi celular y voy a estar usando este número mientras’”, contó la pareja del periodista. En las imágenes, se pudo ver la indignación de Lapegüe, quien no dudó en mostrar el mensaje que le enviaron. “Este tipo es un delincuente, ¿Para qué va a ser? Para robarme todo. Ya lo bloquée y reporté, pero tengan en cuenta ese número porque es un trucho”, advirtió, visiblemente molesto.
El matrimonio compartió el video en sus perfiles para concientizar y alertar a sus allegados sobre este tipo de maniobras, que buscan ganar la confianza de las víctimas utilizando fotos y datos verídicos de familiares para pedir dinero o información personal. Afortunadamente, Sergio y Silvia lograron detectar a tiempo la estafa y evitaron caer en la trampa, pero el susto no fue menor, sobre todo porque Mica, la destinataria del mensaje falso, se encuentra actualmente cursando un embarazo.
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Lapegüe y su esposa decidieron hacer público el episodio no solo para advertir a sus seguidores, sino también para poner en evidencia la sofisticación de las nuevas formas de delito digital. “Es importante que todos estemos atentos. Los delincuentes se aprovechan de la confianza y el cariño que uno tiene por sus seres queridos”, reflexionó Bochi en sus historias, invitando a estar alerta y no brindar datos sensibles ante ningún mensaje sospechoso.
Este intento de estafa no fue el primer episodio de inseguridad que atravesó la familia Lapegüe en el último tiempo. En febrero pasado, el periodista vivió uno de los momentos más angustiantes de su vida cuando su madre, Elba, de 90 años y con diagnóstico de Alzheimer, fue víctima de un violento asalto en su propia casa. Cuatro delincuentes aprovecharon que la puerta no estaba cerrada con llave e irrumpieron en el domicilio en el que se encontraban la mujer y su cuidadora.
La cuidadora relató que los asaltantes ingresaron sin forzar la entrada y sorprendieron a ambas. En cuestión de minutos, las intimidaron y comenzaron a exigirles dinero. Según fuentes del caso, los delincuentes se llevaron $50.000 y un teléfono móvil. Antes de huir, notaron la existencia de cámaras de seguridad en la casa y, para evitar dejar registros, se llevaron los DVR donde se almacenaban las grabaciones.
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La violencia física fue parte del asalto: Lapegüe confirmó que tanto su madre como la cuidadora sufrieron amenazas verbales, pero también fueron maltratadas, llegando a vendarles los ojos y propinándoles golpes. El conductor registró con su teléfono el momento en que ingresó a la vivienda tras el asalto, una escena que quedó grabada en su memoria y la de su familia.
En diálogo con el programa LAM (América), Lapegüe contó cómo se enteró del robo: “Ella tiene Alzheimer. Está cuidada por dos cuidadoras, a veces por enfermeras. Creo que se había ido el kinesiólogo hacía un rato. Yo había terminado mi programa, Lape Club Social Informativo. Te puedo asegurar que pasé por la puerta y en ese momento estaban los delincuentes adentro, yo sin saber, porque yo vivo a la vuelta. Siempre estoy visitándola todo el tiempo. La verdad, ni miré tampoco. Estaba viendo Intrusos, justamente, y suena el teléfono, me llama mi sobrina, me dice: ‘Robaron a la abuela’, y salgo corriendo”.
Lapegüe relató que llegó rápidamente al domicilio, con el temor de que los delincuentes aún estuvieran dentro. “Estoy a una cuadra nada más, serían las tres de la tarde. Y estaba la puerta abierta, la puerta de reja, y dije: ‘Pueden estar acá adentro todavía’. Empujo la puerta de madera, paso y la puerta de adentro estaba cerrada con llave y había gritos. Yo le digo a mi mujer, a Bochi, que se quede en la puerta porque capaz que están acá los tipos. Bueno, resulta que las cuidadoras cerraron con llave, obviamente estaban tendidas ahí del miedo, después de haber pasado casi una hora a merced de estos tres delincuentes, que pedían la plata, que le preguntaban a mi mamá, mi mamá no habla, estaba sentadita ahí en su silla de ruedas. ‘¿Dónde está la plata? ¿Dónde está la caja fuerte?’ No tienen nada, imagínate, es una pensionada”, detalló.
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Consultado sobre cómo los asaltantes lograron ingresar, Lapegüe explicó: “La verdad que no lo sé. Lo está investigando la justicia, me llamó la policía, me llamó la fiscal. No estaba forzada la puerta”. Señaló que los delincuentes probablemente hayan usado métodos para abrir cerraduras y rejas, y recordó que su madre ya había sido víctima de otro robo violento años atrás, cuando tres menores de edad ingresaron a la casa, la torturaron y amenazaron, buscando dinero. “La quemaron con una plancha, torturándola, pidiéndole la plata y diciéndole: ‘Yo a vos, vieja, te mato y me voy en libertad’”, rememoró Lapegüe, lamentando la reiteración de hechos de inseguridad que afectan a su familia.
Así, Lapegüe decidió exponer su experiencia no solo para denunciar la situación, sino también para advertir a la sociedad sobre la importancia de estar alertas y prevenir este tipo de delitos, en cualquiera de sus formas.
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