Nito Artaza se sinceró como pocas veces en su vida pública. En diálogo con Catalina Dlugi en el programa Agarrate Catalina, por La Once Diez, el humorista y ex senador correntino reconoció que no es monógamo y que, a sus 66 años, prefiere cultivar vínculos afectivos múltiples antes que comprometerse en una relación exclusiva. La confesión llegó en el marco de la presentación de su nueva obra, ArgenMatch, Amor Argento, que protagoniza junto a Miguel Ángel Cherutti en el teatro Multiescena.
“A mí en esta etapa de mi vida no me gustaría tener una exclusividad. Quizá no soy monógamo, no lo siento”, dijo Artaza, y agregó con una mezcla de humor y autocrítica: “Tendría que haberlo dicho hace mucho tiempo”. La frase resonó con particular peso dado el historial sentimental del actor, marcado por matrimonios, separaciones ruidosas y una vida amorosa que el propio Artaza describió como apasionada y difícil de encuadrar en moldes convencionales.
El humorista fue claro al explicar su postura actual: prefiere lo que él llama “vínculos” antes que una relación formal. Mencionó que comparte momentos con una mujer llamada Paula, aunque sin mayores detalles, y que mantiene buenas relaciones con varias de sus ex parejas, entre ellas Silvina Scheffler y Françoise Auvet, la madre de sus hijos, una francesa a quien, según contó, solía imitar y cuya gestualidad ahora le sirve de inspiración para el personaje femenino que encarna en escena.
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Sobre su forma de relacionarse, Artaza fue directo: “Toda mujer necesita ser exclusiva, tener a alguien con exclusividad, y yo hoy no me animo”. Eso, dijo, explica en parte por qué sus relaciones suelen terminar con él del lado del abandonado. “Todas me dejan”, reconoció entre risas, y aclaró que no es por infidelidad sino por su propia incapacidad para sostener el tipo de compromiso que sus parejas esperan.
La conversación derivó inevitablemente hacia Cecilia Milone, su ex esposa y el vínculo más expuesto mediáticamente de su vida reciente. Artaza y Milone se conocieron en 1999 durante la temporada de verano en Mar del Plata, cuando él aún estaba casado con Cecilia Oviedo. Mantuvieron una relación clandestina durante casi siete años, hasta que la actriz decidió hacerla pública, lo que desencadenó un escándalo y acciones legales. Años después, en 2016, se reencontraron en la misma ciudad y retomaron el vínculo. El 25 de junio de 2017 se casaron en Corrientes, con una ceremonia que reunió a figuras como Moria Casán y Carmen Barbieri. En marzo de 2024, confirmaron el divorcio.
Artaza habló de esa historia con cuidado pero sin evasivas. “Pocas veces sentí tanto amor de lo que me dio Cecilia. Tanto cuidado”, afirmó, y reconoció que quizá él no estuvo a la altura del afecto que ella necesitaba. Sobre el final de la relación, admitió que la convivencia los fue distanciando y que los proyectos de vida de ambos tomaron rumbos distintos. Descartó de plano los rumores de infidelidad que circularon tras la separación: “En esta discusión que hemos tenido con mi esposa, nunca se habló de infidelidad”, había dicho meses atrás, y en la entrevista con Dlugi reafirmó esa postura.
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Milone, por su parte, había sido lapidaria en sus definiciones públicas. Le dijo a Artaza que tenía “sordera en el alma”, una frase que el humorista repitió en el programa con una mezcla de humor y resignación, apuntando a su tinnitus como excusa cómica. Oviedo, su ex anterior, lo había calificado como “discapacitado afectivo”. Artaza no refutó ninguna de las dos caracterizaciones.
Hoy, el actor dice haber aprendido a ser transparente desde el inicio. “Le hago leer el prospecto a cada persona que conozco, las contraindicaciones que tiene estar conmigo”, graficó, y aseguró que esa honestidad temprana es la manera que encontró para no lastimar. La terapia, que practica de forma sostenida, y su interés en estudiar psicología —impulsado por su amiga, la psicóloga Julieta Zara— completan el retrato de alguien que, al menos en palabras, busca entenderse a sí mismo.
ArgenMatch, Amor Argento, la obra que escribió Gabo Almirón, lo encuentra a Artaza en un doble rol: un encargado paraguayo y su alter ego femenino, Lisette, un personaje que termina teniendo una cita con el personaje de Cherutti a través de una aplicación de citas. La comedia gira en torno a las confusiones que genera el uso de esas plataformas, un terreno que, a juzgar por la entrevista, Artaza conoce bien desde adentro.
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