La publicación de la China Suárez este domingo encendió las redes y abrió un nuevo capítulo en la novela mediática que la rodea. En la secuencia, la actriz compartió un video de su hijo Amancio, fruto de su relación con Benjamín Vicuña, mientras el niño —con anteojos de sol negros y una actitud entusiasta— manejaba un jeep en miniatura por la calle frente a la llamada “casa de los sueños”. El detalle que disparó los comentarios no fue solo la ternura de la escena, sino el acompañamiento musical elegido: el tema “La Gerencia”, interpretado por Tito El Bambino, Arcángel, Wisin, Hanzel La H y Fronti.
En el clip, Amancio avanza seguro, sonriente bajo el sol, mientras de fondo suenan versos con frases como: “Salimo’ de la calle y del ghetto, y el respeto lo implantamo’. En la disco están volando las paca’, y al que no le guste, lo sacamo’”. Las redes sociales no tardaron en reaccionar. En cuestión de minutos, los usuarios especularon con la posibilidad de una indirecta dirigida a Wanda Nara, en pleno proceso judicial con su exesposo Mauro Icardi.
El fragmento de la canción elegido incluye, entre otros, versos como: “No pueden, no pueden, con nosotros no. Porque en la disco están volando las paca’, y al que no le guste, lo sacamo’. Dicen que, dicen que no íbamos a llegar, ah. Se quedan frío’ cuando El Patrón exhala. Tenemo’ plata, palabra’ y to’as las bala’. Libra por libra y ninguno nos iguala”. Para muchos, la elección musical no fue casual: la letra hace referencia al respeto y el poder propio, en un contexto donde los protagonistas están inmersos en disputas legales y familiares de alta exposición pública.
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El video de la China Suárez logró captar la atención de seguidores y detractores. Entre los comentarios proliferaron interpretaciones sobre el destinatario del mensaje, con menciones directas a Wanda Nara y su próximo regreso al país con sus hijas tras una decisión judicial en Italia. Algunos usuarios también sugirieron que, en medio de los rumores sobre la tenencia de los hijos que la actriz comparte con Benjamín Vicuña, la publicación podría contener un guiño para su expareja. Sin embargo, la China no dejó un mensaje explícito ni respondió a las conjeturas que circularon en las redes. El posteo se limitó al video musicalizado y a la imagen del niño disfrutando de un momento al aire libre.
El impacto mediático de la publicación se potenció porque llega en días de máxima tensión judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi. La empresaria, luego de unas vacaciones en Italia con cuatro de sus cinco hijos, recibió la autorización para regresar con sus dos hijas al país. La justicia italiana intervino después de que los pasaportes de las niñas fueran robados de su casa en Milán, iniciando así un proceso para conseguir la firma de Icardi y poder renovarlos. A pesar de la negativa reiterada del futbolista, el tribunal italiano resolvió que no era necesaria su firma para la emisión de los documentos y permitió a Nara tramitar los papeles por su cuenta.
En este contexto, Mauro Icardi y la China Suárez se encuentran en Argentina. La presencia de ambos en la llamada “casa de los sueños” de Nordelta —propiedad que el futbolista adquirió durante su recuperación por una lesión de rodilla— sumó un elemento más a la trama de especulaciones familiares. Allí, la actriz registró en sus redes sociales un día de convivencia ensamblada junto a Icardi y dos de sus tres hijos, Amancio y Magnolia.
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Mientras tanto, las versiones sobre un posible pedido de tenencia por parte de Benjamín Vicuña aportaron otra arista a la historia. El actor chileno, según trascendidos, estaría considerando solicitar la custodia de los hijos que tiene en común con la China Suárez. Aunque no hubo confirmaciones ni declaraciones públicas de los protagonistas, el rumor circuló con fuerza en redes y programas de espectáculos, alimentando las interpretaciones sobre el significado oculto de la publicación.
La jornada familiar en Nordelta tuvo su propio capítulo visualizado en las redes de la actriz. Este sábado las historias incluyeron imágenes de Icardi al mando de una lancha en el río, retratos de Magnolia con anteojos de sol y un paseo en bicicleta por los senderos de la propiedad. La secuencia, cuidadosamente registrada, mostró a la familia ensamblada en un clima de tranquilidad y disfrute, lejos de los estrados judiciales y las polémicas mediáticas. La vivienda, con acceso directo al río, sirvió de escenario para un día de sol y juegos en pleno invierno porteño.