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Joaquín Levinton vivió un tenso momento con un participante de Es mi sueño: cómo fue el enfrentamiento

El cantante de Turf, jurado de la competencia, elevó la temperatura del intercambio durante la devolución por los cuartos de final del certamen

La tensión de Joaquín Levinton en Este es mi sueño

El cruce entre Joaquín Levinton y Matías López marcó un punto álgido en los cuartos de final del certamen Es mi sueño. La tensión se instaló en el estudio cuando el jurado, que también es cantante de Turf, decidió explicar los motivos detrás de su calificación y recibió una respuesta inesperada del participante.

El episodio se produjo tras la interpretación del tema Volví a nacer, de Carlos Vives, que Matías eligió para buscar avanzar en el concurso. La devolución de Levinton arrancó con elogios, pero pronto dio paso a una crítica constructiva: “Te felicito, has cantado muy bien”, reconoció el jurado, aunque inmediatamente justificó su puntaje. “Te puse 50 porque me parece que yo pongo más o menos la mitad de la performance. Hay participantes que traen pensado el vestuario, la coreografía, un montón de cosas que alimentan al espectáculo”, explicó.

El cruce entre Joaquín Levinton y Matías López marcó un momento de tensión en los cuartos de final de Es mi sueño

En ese momento, Matías no dudó en expresar su desacuerdo. “Sí, igual esto mismo lo podría haber cantado en el Ópera y capaz que salía bien también. No sé, es mi humilde opinión”, replicó el participante, generando un clima de incomodidad en el set.

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La tensión aumentó cuando Levinton lanzó una propuesta desafiante: “¿Querés venir a sentarte acá y yo voy para allá?”. De inmediato, Matías, con una sonrisa, intentó bajar el tono: “Como quieras, vení, no hay problema. Lo digo con todo respeto porque capaz yo me decidí a cantar y por ahí no tanto a dar un gran show, porque después me dicen que es mucho. Por eso trato de estar más tranquilo”.

Matías López cuestionó la devolución de Joaquín Levinton al sostener que su interpretación podía funcionar aun sin un gran despliegue escénico

Durante la devolución, Joaquín Levinton insistió en la importancia de la puesta en escena. “Un poco estuvimos repitiendo estos días que tenés que pensar que estás en el Ópera, haciendo un show”, subrayó, dejando en claro su visión sobre lo que espera de los participantes en este tramo del certamen.

El intercambio entre jurado y participante no solo expuso diferencias sobre el concepto de espectáculo, sino que también reflejó la presión de la instancia definitoria del concurso. Matías López llegó a los cuartos de final tras sortear varias etapas y, como el resto de los concursantes, se encontró ante la necesidad de sorprender al jurado en cada presentación.

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La evaluación en Es mi sueño no se limita al canto y también incluye vestuario, coreografía e impacto visual, según el jurado

En la dinámica de Es mi sueño, la evaluación no se limita a la calidad vocal. Los aspectos visuales y la capacidad de generar un impacto con el show adquieren peso propio, según la mirada de los jurados. Levinton lo expresó con claridad al mencionar que algunos participantes “traen pensado el vestuario, la coreografía, un montón de cosas que alimentan al espectáculo”.

Frente a las reglas del certamen, la tensión suele escalar cuando los concursantes sienten que el foco no está solo en el canto, sino también en cuestiones escénicas. En este caso, el intercambio funcionó como un ejemplo de cómo los criterios de evaluación se hacen visibles y pueden ser discutidos en vivo, ante la audiencia.

Las devoluciones de Joaquín Levinton ya habían generado debate en Es mi sueño por su estilo directo y sus puntajes en otras galas

El estilo directo de Levinton, tanto para elogiar como para cuestionar, ha generado momentos de alta exposición mediática en el ciclo. “Eso te jugó un poquito en contra”, advirtió a otra participante, Joaquina Carruitero, tras una performance enérgica, mostrando que su vara de evaluación es exigente y busca que los participantes den un plus en cada show.

El desafío de avanzar en Es mi sueño

La discusión en cuartos de final mostró qué se evalúa en el reality musical: no alcanza con entonar bien, también cuentan el vestuario, la coreografía y el impacto ante el público

Para los concursantes, cada gala representa una oportunidad y un riesgo. La mirada del jurado se convierte en un filtro determinante y, como se evidenció en el cruce con Matías López, las diferencias sobre lo que significa brindar un espectáculo pueden generar momentos de fuerte intercambio.

Mientras tanto, Es mi sueño continúa avanzando hacia la final. Los episodios de tensión, las devoluciones polémicas y los gestos de los jurados mantienen en vilo tanto a los concursantes como al público, que sigue de cerca cada gala para ver quién logra cumplir su sueño en el escenario.