Más de 100 organizaciones de 15 países europeos realizaron el 6 y 7 de noviembre dos jornadas de protesta contra los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial. La campaña “Stop Dirty Data Centres” exige una moratoria sobre los proyectos de gran tamaño, por sus costos ambientales y sociales.
Según el diario británico The Guardian, los organizadores sostienen que esos costos “ya no podemos permitirlos”. Las acciones incluyeron marchas, charlas públicas, recorridos a pie, paseos en bicicleta, petitorios y lecturas de poesía, según detalló el medio europeo Euronews.
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La campaña pide a los líderes políticos que apliquen moratorias a nivel local, nacional y europeo. Su sitio web las define como una pausa temporal hasta que se resuelvan las preocupaciones sociales y ambientales, no como un rechazo definitivo a la infraestructura.
Entre los motivos, los organizadores citan el impacto en comunidades locales, infraestructura pública, suelo, agua, energía, vivienda, empleo y costo de vida. También piden más transparencia a las empresas sobre la huella ambiental de cada proyecto, según el sitio especializado TechRadar.
Marchas desde Dublín hasta Helsinki
En Dublín, Amigos de la Tierra Irlanda convocó una marcha nacional por una moratoria, con el argumento de que los centros de datos pesan sobre las facturas de energía y las metas climáticas del país.
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En Helsinki, varias organizaciones ambientales y ciudadanas marcharon en la plaza de la Estación para pedir frenar todos los proyectos en Finlandia. El sitio especializado DCD agrega que hubo recorridos por los centros de datos de Canary Wharf, en Londres, una marcha al Parlamento escocés y una caminata por el río Manzanares, en Madrid.
En Nottinghamshire, en el Reino Unido, una coalición local protestó ante la sede del condado. El grupo identificó dos proyectos en la zona —en Cottam y Radcliffe on Soar— y advirtió que cada uno consumiría un gigavatio de electricidad.
En Alemania, la organización AlgorithmWatch impulsó una campaña de correos a legisladores antes de una votación parlamentaria sobre cambios a la ley de eficiencia energética. Su petición, que pide regular los centros de datos de empresas como Google y Amazon, supera las 160.000 firmas.
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Una ocupación en Ámsterdam fuera de la campaña
El viernes 6 de noviembre, manifestantes irrumpieron en la obra de un nuevo centro de datos de Microsoft en Ámsterdam. Según la agencia AP, algunos subieron a una grúa y encendieron bengalas, y otros se enfrentaron con la policía.
Nathan Timmer, del grupo Geef Tegengas (“Devolver el golpe”, en neerlandés), dijo a la emisora local AT5 que querían ocupar el lugar para frenar la construcción. DCD precisó que ese grupo no es miembro reconocido de la campaña, aunque las protestas coincidieron en el tiempo.
El debate llegó a las urnas en Estados Unidos
The Guardian señala que los centros de datos se convirtieron en un foco de preocupación por su papel en el desarrollo y funcionamiento de la inteligencia artificial. Agrega que, en las elecciones legislativas de Estados Unidos de esa semana, los opositores a estas instalaciones estuvieron entre los grandes ganadores del Partido Demócrata.
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TechRadar recuerda que en Estados Unidos hay grupos que piden moratorias similares y que varios estados y regiones, entre ellos Nueva York, ya las impusieron.
Gasto mundial en centros de datos se duplicará a USD 2,1 billones
BofA Global Research proyectó que el gasto mundial en centros de datos superará el billón de dólares en 2026 y se duplicará hasta los USD 2,1 billones en 2028, impulsado por la demanda de servicios de inteligencia artificial. El banco calculó que este mercado, valuado en USD 275.000 millones en 2022, podría llegar a los USD 2,93 billones en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 37% entre 2025 y 2030.
Según el informe, construir una instalación cuesta en promedio USD 49 millones por megavatio de capacidad, de los cuales el 78% corresponde a equipamiento informático: los servidores representan el componente más caro, con USD 31,4 millones por megavatio, seguidos por el equipamiento de redes, con USD 4,8 millones.
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Las llamadas neoclouds, centros diseñados específicamente para cargas de trabajo de IA, tienen un costo superior, de USD 57 millones por megavatio, debido a su mayor densidad de potencia e infraestructura especializada.
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