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“ChatGPT ya es más poderoso que cualquier ser humano”, Sam Altman, CEO de OpenAI, sobre el alcance de la IA

El director de OpenAI sostiene que la influencia de ChatGPT radica en su capacidad para llegar a cientos de millones de personas y participar en sus decisiones cotidianas

Sam Altman, CEO de OpenAI, considera que ChatGPT tiene una influencia global por su capacidad para llegar a cientos de millones de usuarios. REUTERS/Anna Rose Layden

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, afirmó que ChatGPT ya tiene más poder que cualquier ser humano que haya existido. La declaración forma parte de un ensayo publicado en junio de 2025, titulado The Gentle Singularity, en el que el empresario reflexionó sobre el impacto de la inteligencia artificial y la influencia que puede alcanzar una herramienta utilizada por millones de personas en todo el mundo.

La comparación no apunta necesariamente a que ChatGPT sea más inteligente que las grandes figuras de la historia ni a que pueda superar todas las capacidades humanas. Altman se refiere al alcance de la tecnología y a su capacidad para intervenir en una cantidad de decisiones que ninguna persona podría influir individualmente.

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“En cierto sentido, ChatGPT ya es más poderoso que cualquier ser humano que haya existido, escribió el directivo. Su argumento se basa en la distribución masiva del servicio: una misma herramienta puede llegar simultáneamente a cientos de millones de usuarios y participar en actividades cotidianas como buscar información, redactar textos, resolver problemas o recibir orientación.

ChatGPT se convirtió en una herramienta utilizada para buscar información, redactar textos y resolver dudas de la vida cotidiana. REUTERS/Carlos Barria

La afirmación también plantea una preocupación. Si una mejora en el funcionamiento de ChatGPT puede beneficiar a millones de personas, un error o una respuesta equivocada también puede multiplicar sus consecuencias.

Por qué Sam Altman considera que ChatGPT tiene más poder que una persona

El planteamiento de Altman parte de una diferencia entre las capacidades individuales y el alcance de una tecnología. Mientras una persona puede influir directamente en un grupo limitado de individuos, un asistente de inteligencia artificial puede interactuar con usuarios de distintos países y participar en numerosas actividades al mismo tiempo.

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Esta capacidad de distribución modifica la dimensión de su influencia. Una respuesta generada por ChatGPT puede utilizarse para preparar un trabajo, comprender una noticia, resolver una duda técnica o tomar una decisión personal.

En su ensayo, Altman destacó que el impacto de la inteligencia artificial depende también de cuántas personas utilizan sus herramientas. Por eso, consideró que incluso pequeñas mejoras pueden producir beneficios importantes cuando se aplican a una audiencia tan amplia.

La expansión de la inteligencia artificial también plantea riesgos por las respuestas equivocadas que pueden recibir millones de usuarios. REUTERS/Brendan McDermid/File Photo

Sin embargo, el empresario reconoció que ese mismo alcance puede amplificar los problemas. Una respuesta incorrecta, una interpretación equivocada o una limitación del sistema pueden afectar a numerosos usuarios si se repiten a gran escala.

Su declaración debe entenderse como una valoración sobre la influencia de ChatGPT, no como una demostración científica de que el sistema sea superior a todos los seres humanos en inteligencia, razonamiento o conocimiento.

ChatGPT supera los 700 millones de usuarios semanales

La dimensión del fenómeno puede observarse en un estudio publicado en septiembre de 2025 por OpenAI junto con investigadores vinculados a las universidades de Harvard y Duke.

El trabajo, titulado How People Use ChatGPT, indicó que el servicio superaba los 700 millones de usuarios activos semanales a finales de julio de ese año. La cifra corresponde a ese periodo y permite dimensionar la expansión que había alcanzado el asistente, aunque no debe interpretarse como un dato actualizado a noviembre de 2026.

OpenAI reconoce que sus modelos pueden generar información falsa con apariencia de certeza, un problema conocido como alucinación. REUTERS/Carlos Barria

La investigación también analizó para qué utilizaban ChatGPT las personas. Cerca del 70% de las conversaciones correspondía a actividades ajenas al trabajo. Entre los principales motivos de uso aparecían la búsqueda de información, la orientación práctica y la escritura.

Estos resultados muestran que la influencia de la inteligencia artificial no se limita a las empresas o a los profesionales tecnológicos. También está presente en actividades habituales, desde consultar una explicación hasta organizar tareas o encontrar respuestas a preguntas cotidianas.

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