Meta presentó Waddle World, una aplicación que combina una mascota virtual inspirada en los clásicos Tamagotchi con funciones de inteligencia artificial orientadas a la escritura de un diario personal. La compañía liberó el producto, de forma gratuita, en Filipinas para dispositivos iOS y Android, y lo restringió a usuarios mayores de 18 años. El lanzamiento fue detectado por el consultor de redes sociales Matt Navarra.
La aplicación permite incubar una criatura digital con estética de 16 bits, alimentarla y cuidarla mediante minijuegos como atrapar estrellas, apilar comestibles o resolver acertijos de palabras. Al completar estas actividades, los usuarios acumulan estampillas que pueden canjear para su mascota, en una dinámica que recuerda la mecánica original de los juguetes electrónicos de los años noventa.
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Un diario personal disfrazado de mascota
Más allá del cuidado de la criatura virtual, Waddle World funciona como un diario asistido por inteligencia artificial. Los usuarios pueden narrar su día mediante voz o texto, y la mascota transforma ese relato en una entrada escrita con su propia voz, acompañada de un dibujo generado para la ocasión. Meta no identificó qué modelo de inteligencia artificial impulsa estas funciones de redacción e ilustración.
Según la descripción de la aplicación en las tiendas digitales, el sistema aprende con el tiempo qué situaciones mejoran o afectan el ánimo del usuario y retoma esos datos en interacciones posteriores. La app ofrece preguntas diarias como disparadores para quienes no saben qué compartir, además de postales semanales por correo electrónico que pueden hacer referencia a detalles mencionados previamente por el usuario.
“Waddle World es un mundo acogedor de 16 bits donde vive tu mascota de píxeles. Eclosiona una mascota virtual, visítala cuando quieras y deja que te conozca. Sin presión, sin rachas que proteger, sin puntajes que perseguir, solo un pequeño refugio cálido en los huecos de tu día”, señala la descripción oficial de la aplicación.
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El texto de presentación también aclara los límites del producto: “No es un chatbot. No es un asistente. No es una herramienta de productividad. Es una mascota, y un lugar.” Pese a ese mensaje de bajo compromiso, la propia descripción califica a la herramienta como un “gentle journal habit tracker” (rastreador amable de hábitos de diario) y fomenta las visitas diarias.
Un mercado con antecedentes y una pieza más del rompecabezas de Meta
El concepto no resulta inédito: la aplicación Finch ya combina una mascota virtual con forma de ave con recordatorios de reflexión, metas diarias y ejercicios de respiración, bajo la consigna “cuida a tu mascota cuidándote a ti mismo”. La diferencia de Waddle World radica en que la propia inteligencia artificial redacta y transforma las actualizaciones breves del usuario en contenido narrativo que puede revisarse más adelante.
El lanzamiento se produce semanas después de que Meta presentara a Jolly, la mascota de su agente de inteligencia artificial Muse, junto con un dispositivo físico llamado Muse Charm. La compañía no confirmó si Waddle World funciona sobre la tecnología de Muse ni si existe alguna conexión con el dispositivo Charm, aunque ambos productos comparten la estrategia de acercar a los usuarios a la tecnología a través de personajes con los que puedan generar un vínculo afectivo.
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Previamente, la empresa ya había lanzado otras aplicaciones centradas en inteligencia artificial, como Pocket, que permite programar videojuegos mediante comandos de voz o texto, y Vibes, orientada a la generación rápida de videos.
Preguntas abiertas sobre la privacidad de los datos
La divulgación de privacidad de la aplicación en la App Store, proporcionada por la propia Meta, incluye datos de audio y otros contenidos generados por el usuario entre la información que puede recolectarse y vincularse a su identidad. Ambas categorías aparecen listadas bajo publicidad de terceros y bajo publicidad o marketing propio del desarrollador. Apple aclaró que no verificó de forma independiente esta divulgación.
La propia naturaleza de la aplicación deja interrogantes sin resolver: la ficha de la tienda no especifica si las entradas del diario quedan comprendidas dentro de esas categorías publicitarias, ni si ese contenido se utiliza para entrenar modelos de inteligencia artificial. Tampoco se detalla qué control tienen los usuarios sobre la información que la mascota virtual retiene sobre ellos, un dato relevante en una herramienta que invita a compartir relatos sobre rutinas, vínculos personales y jornadas difíciles.
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