Agregar Infobae enGoogle

Una startup de IA que ni cumple un mes alcanzó una valuación de USD 7.500 millones

TypeSafe AI está detrás de Jev, un modelo que no genera texto sino que toma decisiones estructuradas para que otros sistemas actúen

TypeSafe AI cerró una ronda de financiamiento de 870 millones de dólares que valuó a la empresa en 7.500 millones. (REUTERS/Dado Ruvic)

TypeSafe AI, la empresa detrás del modelo de inteligencia artificial Jev, cerró una ronda de financiamiento de USD 870 millones a una valuación de USD 7.500 millones, apenas semanas después de lanzar su producto, según TechCrunch.

La ronda fue liderada por el fondo Andreessen Horowitz, con participación de Sequoia Capital y del inversor previo DCVC. El cierre se conoció el 9 de octubre, menos de un mes después de que Jev saliera al mercado.

PUBLICIDAD

Jev se presentó el 15 de septiembre de 2026 y, según la empresa, se volvió viral de forma casi inmediata. TypeSafe afirma que un tercio de las compañías de la lista Fortune 500 ya lo utiliza, aunque no identificó cuáles.

El fondo Andreessen Horowitz lideró la inversión en TypeSafe AI junto a la participación de Sequoia Capital y DCVC. (REUTERS/Dado Ruvic/File Photo)

Qué hace este modelo de inteligencia artificial

A diferencia de los modelos de lenguaje que dominan el mercado desde hace cuatro años, Jev está construido sobre una arquitectura de transformadores pero no genera texto.

El sistema produce lo que la compañía llama decisiones calibradas: probabilidades pensadas para que el software tome acciones automáticas, no para redactar respuestas o código.

PUBLICIDAD

“Hemos sido muy buenos con el lenguaje humano durante cuatro años, pero eso no sirve para la automatización porque las computadoras hablan un idioma distinto”, explicó el cofundador de TypeSafe, Diogo Almeida, en declaraciones al medio citado.

La empresa sostiene que este enfoque sirve de forma más rápida y con muchos menos tokens que los modelos de lenguaje tradicionales, lo que según TypeSafe explica el interés inmediato de desarrolladores y grandes empresas.

TypeSafe afirmó que un tercio de las compañías de la lista Fortune 500 adoptó el modelo de inteligencia artificial Jev. (REUTERS/Carlos Barria)

Quiénes están detrás de la empresa

TypeSafe AI fue fundada en 2024 por Almeida, quien antes trabajó como investigador en OpenAI, junto con Sasha Sheng, exingeniera de investigación en Meta, y el ingeniero y emprendedor Erik Gafni.

El trío mantuvo la startup en reserva durante un tiempo antes del lanzamiento de Jev, el producto que terminó disparando el interés de los fondos de riesgo más grandes de Silicon Valley.

La magnitud de la ronda, equivalente a más de la décima parte de la valuación total de la compañía, refleja la rapidez con la que los inversores se movieron tras el lanzamiento viral del producto.

El modelo Jev produce decisiones calibradas para ejecutar acciones automáticas en lugar de redactar texto o código. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo)

El monto ubica a TypeSafe entre las startups de inteligencia artificial con levantamientos de capital más grandes del año, en una etapa temprana frente a competidores que llevan años en el mercado.

Por ahora, la validación del crecimiento que la compañía atribuye a Jev depende de los propios reportes de TypeSafe, mientras el mercado observa si el modelo mantiene el ritmo de adopción de sus primeras semanas.

OpenAI despide a tres empleados por filtración de datos

OpenAI despidió a tres investigadores de seguridad de inteligencia artificial: Jasmine Wang, Tomek Korbak y Mikita Balesni. La empresa afirmó que los empleados utilizaron de forma indebida información confidencial y vulneraron la confianza necesaria para continuar su trabajo.

Sin embargo, los exintegrantes publicaron una carta abierta en la que rechazaron esas acusaciones y alertaron que sus despidos podrían hacer que otros trabajadores teman expresar dudas o advertencias sobre los riesgos de los modelos de IA.

OpenAI despidió a tres investigadores de seguridad por el presunto uso indebido de información confidencial. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)

Según los investigadores, OpenAI atravesó un cambio cultural porque antes alentaba el disenso y las inquietudes de seguridad, mientras que ahora conductas consideradas normales pueden derivar en sanciones sin reglas suficientemente claras.

Wang explicó que su despido se vinculó con la apertura accidental de un correo sensible de un ejecutivo, una cuenta a la que había recibido acceso por tareas de reclutamiento. Afirmó que avisó de inmediato al directivo y solicitó nuevamente que le retiraran el permiso.

La carta también se refiere a trabajos de Korbak y Balesni que involucraban evaluaciones externas y supervisión de sistemas avanzados.

OpenAI negó que los despidos respondieran a críticas de seguridad y defendió sus canales para el debate interno. (REUTERS/Dado Ruvic/Illustration)

Los tres sostienen que la colaboración con expertos ajenos a la compañía resulta esencial para detectar fallas antes de que los productos lleguen al público. Por ello, pidieron protocolos transparentes, auditorías independientes y mecanismos que resguarden la posibilidad de reportar riesgos sin represalias.

En su respuesta, OpenAI negó que las desvinculaciones estuvieran relacionadas con las críticas de seguridad y aseguró que mantiene espacios para debatir discrepancias y cometer errores de buena fe.

La compañía dijo que seguirá trabajando con organizaciones independientes y desarrollando herramientas para monitorear sus modelos de vanguardia. El caso, no obstante, evidenció tensiones internas.

PUBLICIDAD