El desarrollador, Carter Leffen, logró que Astra, el modelo de inteligencia artificial más reciente de OpenAI, descifrara un mensaje codificado con la máquina Enigma (dispositivo electromecánico de rotores usado por las fuerzas armadas de Alemania para cifrar y descifrar mensajes durante la Segunda Guerra Mundial) que ningún investigador había podido resolver desde 2005.
El texto, enviado por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, permaneció ilegible durante ocho décadas.
PUBLICIDAD
El desarrollador Leffen le pidió a Astra, sin darle instrucciones específicas, que buscara en la base de datos de Crypto Cellar Research un mensaje sin resolver y lo decodificara. El modelo eligió por su cuenta el texto identificado como MVUEH.
Astra hizo su propia investigación de archivo, construyó un simulador en código de la máquina Enigma y probó cerca de 14,8 millones de claves candidatas sobre un total de 159 trillones de combinaciones posibles que permite el aparato.
El mensaje había sido enviado el 10 de julio de 1941 desde la localidad de Rosenow. Pedía instrucciones sobre una ruta de marcha y estaba firmado por un oficial de apellido Waschbusch, según reconstruyó el propio modelo a partir de los archivos.
PUBLICIDAD
El desciframiento reveló el orden de los rotores II-V-III, la posición inicial R-W-D y diez conexiones de clavijero, la pieza que sumaba una capa adicional de cifrado a cada letra del mensaje original.
El texto guardaba una relación inesperada con otro mensaje del mismo día, identificado como SIPVX, que un investigador ya había logrado resolver en 2017. Las dos claves usaban el mismo orden de rotores pero ajustes distintos, algo que había impedido vincularlas antes.
Un error de transcripción en el mensaje original y un giro poco frecuente en uno de los rotores de la máquina explican, según los archivos de Crypto Cellar, por qué la solución tardó casi dos décadas más de lo esperado.
PUBLICIDAD
Leffen también usó Astra para construir un sitio web interactivo que explica paso a paso el problema y la solución, publicado junto con el código y los datos de la búsqueda.
Lo que hizo la IA fue validado por un veterano de la criptología
Frode Weierud, un ingeniero eléctrico retirado que mantiene el archivo Crypto Cellar Research desde hace años, validó la solución de Leffen. “Lo que logró en dos días le habría tomado a un investigador humano semanas o incluso meses”, escribió Weierud.
“GPT-6 Astra se comportó como un criptoanalista y archivista muy profesional”, agregó el especialista, quien calificó el hallazgo como motivo de “asombro” tras dedicar él mismo semanas a investigar los mismos archivos alemanes.
PUBLICIDAD
El experto señaló, sin embargo, que los registros del modelo mencionan documentos de una “colección privada” que no forma parte de su sitio. Weierud no pudo determinar si Astra accedió realmente a ese material o si circulaba en otro lugar de internet.
El especialista en seguridad informática Bruce Schneier, que siguió el caso en su blog, coincidió en que no está claro cómo el modelo llegó a esos archivos puntuales del Bundesarchiv, el archivo federal alemán.
Un segundo mensaje fue resuleto con Claude
El especialista en ciberseguridad Jack Willis contactó a Weierud para contarle que había usado el modelo Claude Opus 5, de Anthropic, para resolver otro mensaje Enigma sin descifrar.
PUBLICIDAD
A diferencia de Leffen, Willis le dio pistas concretas al modelo, entre ellas la firma conocida de un oficial alemán, que funcionó como punto de partida para encontrar la clave correcta.
El mensaje, catalogado como Nr. 205 NF y fechado el 31 de julio de 1941, tenía 63 letras y había resistido durante décadas los intentos de descifrado manual, al igual que el primero.
A diferencia de otros anuncios de capacidades técnicas que suelen publicar los propios laboratorios, este resultado surgió del trabajo de dos usuarios externos que compartieron sus hallazgos con la comunidad de criptología antes de que se conociera públicamente.
PUBLICIDAD
La máquina Enigma fue el sistema de cifrado que usó la Alemania nazi durante la guerra y que el matemático británico Alan Turing y su equipo lograron vulnerar con una computadora electromecánica llamada Bombe, construida en Bletchley Park.
Turing es recordado sobre todo por el test que lleva su nombre, ideado para determinar si una máquina puede hacerse pasar por un humano en una conversación.
Los propios responsables del descubrimiento evitaron presentarlo como una IA capaz de resolver Enigma sin ayuda humana. Leffen definió el objetivo, eligió el archivo y decidió cómo avanzar en cada paso del proceso, según reconstruyó Weierud en su sitio.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD