Waymo, la empresa de vehículos autónomos propiedad de Alphabet, anunció sus planes para lanzar un servicio de robotaxis en Múnich, en lo que supondrá uno de sus principales pasos para expandirse fuera de Estados Unidos.
La compañía prevé comenzar las pruebas y el mapeo de la ciudad alemana antes de avanzar hacia una operación comercial que, si obtiene las autorizaciones necesarias, estaría disponible para el público hacia finales de 2027.
La empresa todavía deberá completar varias fases técnicas y superar los requisitos regulatorios antes de que sus vehículos puedan transportar pasajeros de manera comercial. Waymo confirmó que trabaja con la Autoridad Federal de Transporte Motorizado de Alemania (KBA), además de las autoridades regionales y locales, para obtener los permisos necesarios.
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El anuncio se produce meses después de que Waymo estableciera una filial en Alemania y refuerza la estrategia internacional de la compañía, que busca llevar su tecnología de conducción autónoma a nuevos mercados.
Waymo comenzará mapeando las calles de Múnich
El despliegue seguirá un proceso similar al que la empresa ha utilizado en otras ciudades. En una primera etapa, los vehículos recorrerán Múnich con conductores humanos al volante para recopilar información detallada sobre las calles y construir los mapas necesarios para el funcionamiento del sistema autónomo.
Después comenzará la fase de pruebas con el sistema de conducción autónoma activo, aunque todavía habrá conductores de seguridad preparados para tomar el control del vehículo si fuera necesario. Este periodo permitirá a Waymo comprobar cómo se comporta su tecnología en las condiciones específicas de la ciudad alemana.
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La última fase será la retirada gradual de los conductores de seguridad. Antes de abrir el servicio al público general, Waymo suele permitir que empleados, periodistas y otros invitados realicen viajes sin conductor para continuar evaluando el funcionamiento del sistema.
Posteriormente, la compañía planea ampliar el acceso a un grupo limitado de usuarios y, finalmente, a todos los pasajeros una vez que consiga la aprobación regulatoria para operar un servicio comercial.
Alemania ofrece un marco legal para los vehículos autónomos
La llegada de Waymo se produce más de cinco años después de que Alemania aprobara una legislación que permitió la circulación de vehículos sin conductor en las vías públicas. El país se convirtió así en uno de los primeros de la Unión Europea en establecer un marco legal específico para la conducción autónoma de nivel 4.
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Esta clasificación, definida por la Sociedad de Ingenieros Automotrices, se refiere a vehículos capaces de encargarse por completo de la conducción en determinadas condiciones y entornos.
A diferencia de los sistemas de asistencia convencionales, el nivel 4 no requiere que una persona intervenga durante el funcionamiento normal dentro de las condiciones para las que ha sido diseñado.
La legislación ha ayudado a convertir a Alemania en un importante centro de pruebas para el desarrollo de vehículos autónomos. Empresas como Mobileye y Volkswagen ya cuentan con permisos para probar sus tecnologías en el país, aunque Waymo todavía no dispone de una autorización para iniciar este tipo de operaciones.
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La compañía tendrá que demostrar ante las autoridades alemanas que su tecnología puede cumplir con los requisitos de seguridad establecidos para la conducción autónoma antes de poner sus robotaxis en funcionamiento.
El desafío de la conducción autónoma de nivel 4
La mayoría de los permisos otorgados en Alemania para tecnologías de conducción automatizada corresponden a sistemas de nivel 3. Este tipo de tecnología permite al vehículo encargarse de la conducción en situaciones específicas, pero el conductor debe mantenerse disponible para recuperar el control cuando sea necesario.
Es el caso de algunas compañías como la startup británica Wayve y la empresa israelí Autobrains, que desarrollan tecnologías de automatización para el sector automotor.
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Waymo, en cambio, busca operar un servicio basado en vehículos sin conductor de nivel 4, lo que supone un desafío técnico y regulatorio diferente. Sus robotaxis están diseñados para transportar pasajeros sin que exista un conductor humano encargado de supervisar permanentemente el trayecto.
La diferencia entre ambos enfoques será uno de los aspectos centrales del proceso de aprobación en Alemania, donde las autoridades deberán evaluar las capacidades de la tecnología en las condiciones reales de las calles de Múnich.
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